El show de Didia acaba de empezar

 De victorias y derrotas se construye el alma del burrero; del horseman, para decirlo de manera más fina. Estados de ánimo en pugna. Alegrías eternas y tristezas de cinco minutos. Emociones te aseguran un caballo. El que llega adelante o cruza último.

Didia ganó el Gran Premio Enrique Acebal en San Isidro para alegría de Nachito Pavlovsky, su dueño y criador, que la alentó desde diez mil kilómetros de distancia. En California, en la previa al Distaff donde corrió Blue Stripe, otra de sus creaciones, Pavlovsky se puso nervioso por lo que pasaba en San Isidro con la potranca de La Manija.

Y lo que pasó fue una victoria de punta a punta de su potranca, lista ya a desafiar a las mayores en la Copa de Plata.

Didia es hija de Orpen en una madre hermana de la madre de Tetaze. Es una potranca corta de físico y con carácter de liderazgo. Lo había comprobado en la cancha antes cuando ganó el clásico Alvear y lo corroboró ahora.

William Pereyra logró colocarla en la punta desde el inicio de la carrera sin apurarla; para cuando Super Bijou y Hit Emerit salieron a presionarla ella ya tenía con qué contrarrestarlas.

"Lo de Didia la verdad es que lo esperaba,  había seguido muy bien; me tenía más nervioso que Didia corriera mal que lo que pudiera hacer Blue Stripe", comentaba Pavlovsky tras la victoria de su potranca, media hora antes de que Blue Stripe cruzase séptima en Del Mar.

El resultado en los EE.UU. de la yegua argentina a la que también crió Pavlovsky forma parte de aquellos 5 minutitos aludidos en el principio de este artículo.

Reprisando en territorio extraño, Blue Stripe terminó séptima a 16 cuerpos de la japonesa Marche Lorraine montada por Dettori.

"Era un poco de esperar; igual es una lástima porque con Nico (Martín Ferro) habíamos hablado mucho que si se hacía violenta la carrera ella tenía chance de correr mucho mejor; igual se ve que Franky medio se cebó allá en el codo, donde venían con parciales de locos, y se las pone a la cola. Si no, yo creo que hubiera entrado más cerca, detrás de ese pelotón de las cuatro de adelante. Para mí tiene un porvenir enorme acá. Es muy difícil reprisar contra estas".

Didia le puede aportar nuevas alegrías a Pavlovsky. El sueño de verla consagrada Yegua del Año está en camino. ¿Vendrá luego otro Criadores? Quizá otro Distaff lo esté esperando a la vuelta de la esquina.

Un saludo,

Julio Guimaraes

Blue Stripe en el Distaff