Agua Máxima, la mejor de todas y... de todos

Parecía un chiquero la pista del hipódromo de La Plata, por mojada y revuelta a la hora del clásico Diego White (G3). Nunca es un billar después de las tormentas. Suben las exigencias entonces. Se trata, pues, de ganarle a rivales y a la cancha cuando llueve. A muchos se los traga el terreno. Cuando la fatiga comienza a subir desde el suelo, dejan de valer los pergaminos. En la pesada hasta el más crack pierde.

Agua Máxima es distinta, rompe los moldes. Corre, no patina, se le escurre a las adversarias.

La Mejor Paga fue tercera en la Polla galopando contemplada. Ahora le sacó la punta a Agua Máxima e intentó venirse de un viaje. No pudo. Apenas ingresó en la recta comenzó a retroceder como si llegar  última tuviese el mejor premio. La pista había hecho su trabajo.

Y justo donde la puntera de ocasión dejó de responder, Agua Máxima soltó el rollo. Conclusión: ganó por seis cuerpos presentada ahora por Esteban Pinedo en lugar de Roxana San Millán.

¿Tiene techo en el Bosque Agua Máxima? ¿Por cuántos cuerpos ganará la Selección de Potrancas, si se lo propone? ¿Volverá a Palermo, donde perdió el título de invicta, a un cuerpo de Lindalevesolta y Carta Embrujada?

En La Plata no hay mejor caballo que ella incluyendo en la palabra caballo a los dos sexos. 

Séptimo triunfo en LP