Lucas Gaitán debuta en tierras de reyes y príncipes

Faltan horas, minutos, segundos para el debut de Lucas Gaitán en Arabia Saudita, el país musulmán de 36 millones de habitantes donde el Corán es ley y Salmán bin Abdulaziz el rey.

Hasta allí llevó Gaitán su patente de entrenador, contratado por el príncipe Abdulaziz bin Ahmed Al Saud para atender los caballos del Athbah Racing.

El debut de Gaitán ocurrirá este viernes a las 16.35 hora local (10.35 de Argentina) cuando ensille a un potrillo de dos años llamado Motthed en la cuarta del día en Taif. El caballo, cría del mundialmente conocido Premiun Tap, también hará su primera experiencia.

Lucas es el menor de los hijos varones de Alfredo y llegó a Riyad hace un par de semanas luego de realizar una cuarentena en Miami para ingresar a territorio saudí.

Su estreno como preparador allí pudo ocurrir hace siete días cuando inscribió a dos caballos para correr, pero le fueron borrados. Ahora, están confirmados.

"Motthed anda muy bien aunque respeto mucho el debut y el sábado corro con un 3 años perdedor sobre 1200 metros que se llama Basoul al cual le tengo un concepto elevado" , cuenta Lucas.

En Arabia Saudita, Salmán bin Abdulaziz es un rey de 85 años que padece de Alzheimer. El poder detrás del poder lo encarna su hijo Mohamed bin Salmán, el príncipe heredero que estuvo en  Buenos Aires tiempo atrás para la Cumbre del G20. Sospechado de ordenar el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado de Estambul y denunciado por violar derechos humanos, el hombre es un joven que proyecta cambios para el futuro de Arabia. Tiene múltiples excentricidades y se cuenta que incorporó a sus gustos los caballos de carrera.

El Corán sitúa al caballo como una ofrenda divina que hay que amar y cuidar para estar a salvo del mal.

El príncipe Abdulaziz bin Ahmed Al Saud, que contrató a Lucas Gaitán para entrenar a sus caballos, pertenece a la familia real y es un destacado activista humanitario y hombre de negocios. Es presidente de Atheeb Group, un conglomerado de inversión diversificado con participaciones en telecomunicaciones, contratación, defensa, puertos, transporte marítimo y otras industrias. Además, posee una escuadra propia de caballos de carrera.

"Aunque ni yo lo pueda creer, por estas horas estoy bastante tranquilo. Pensé que iba a estar más nervioso pero tal vez los nervios aparezcan con el correr de las horas", agrega Gaitán a la charla. 

"A los caballos los iba a correr Wilfredo Pedroza, que es el jockey contratado, pero el lunes trabajando un caballo cayó y si bien no le pasó nada de gravedad sigue un poco dolorido por el golpe y tuvimos que buscar otro jockey. Al del viernes me lo corre Abdulah Alkredis, que es un aprendiz que trabaja para nuestra caballeriza, y al del sábado lo monta Naif Alanazi, uno de los jockey top de Arabia".

Premium Tap es el padre de uno de los caballos que presentará Lucas en el hipódromo de las montañas. Fue comprado por el anterior rey para ganar una Prince Cup de manera increíble, pues su jockey perdió una rienda en la salida. Lo entrenaba Julio Gardel y en la pista también estuvo el argentino Boca Tramposo, del establo verde comprado por otro príncipe para hacer la punta en beneficio de Fire Wall, que acabó tercero.

"Del tema de Afganistán no se habla mucho. En las noticias tal vez más, pero trato de no verlas; además  que por el idioma no las entiendo", dice el entrenador.

En círculos hípicos sí se habla del tremendo triunfo del caballo Mishriff en el Juddmonte International Stakes, del jueves en York. Mishriff, candidato a mejor caballo del mundo, es propiedad del príncipe Faisal Bin Khaled Bin A/Aziz, hijo del rey Khalid bin Abdulaziz Al Saud ya fallecido.

De lo que también se habla en las noticias es sobre los 19.000 kg de drogas prohibidas y 81.000 litros de licor incautados por las autoridades aduaneras sauditas durante el primer semestre de 2021.

Entre el contrabando confiscado -decía el periódico Arab News- había más de 126 millones de pastillas narcóticas y más de 19.000 kilogramos de drogas como hachís, heroína y cocaína, así como más de 60.000 botellas de vino y más de 81.000 litros de licor".

Mientras tanto y ajeno a todo esto, Lucas Gaitán se prepara para una experiencia mágica.

 "Vivo en un hotel a 10 minutos del hipódromo.Tengo una camioneta nueva que me dió la caballeriza. El 11 de septiembre es la última reunión acá en Taif y luego nos vamos para Riyadh. Con la comida me arreglo bastante bien. Me cocino y también a veces comemos cerca del stud. La comida es rica y hacen unos té y cafés increíbles", apuntando datos de su nueva vida cotidiana.

Un saludo,

Julio Guimaraes