Gtza. hipódromo de Palermo

En el grupo de los caballos supersónicos, Luthiers Blues pide un lugar

Hasta los 250 finales el Diamond Jubilee fue un clásico competitivo; de allí al disco un monopolio de Luthiers Blues.

La culpa de cómo una carrera con caballos de fuerzas parejas se volvió desigual la tiene el caballo hijo de Le Blues nacido en El Paraíso, con actuaciones en Palermo, La Plata, San Isidro y Azul.

Desde la partida hasta enfrentar la tribuna especial, todo era lucha entre Jack of Hearts, El Sabio Lucho, Lorenzo Rye, Sanson Greely y Luthiers Blue, porfiando por el liderazgo, pero la paridad se rompió cuando Luthiers Blue prendió el turbo. En menos de 300 metros le sacó cinco cuerpos de ventaja a su escolta y más al resto para ganar la quinta de su vida en un tiempo oficial excelente para los 1000 metros:53.45/100.

Hay ganas de verlo correr contra Fondo Tropical, el ganador del GP Ciudad de Buenos Aires (G1) sobre Queen Liz borrado de este Diamond Jubilee. Entusiasma ver la revancha contra la yegua de Rubio B, vencedora de Luthiers Blues en el Estrellas Sprint (G1). Ojalá pronto se sume a ellos el invicto Hit it Dubai, rápido como un cohete.

Después de dos años, los que estuvo suspendido por haber dado positivo su análisis antidoping  tras ganar en la pista el Ciudad de Buenos Aires 2019, Jack of Heart volvió a correr. Cruzó anteúltimo, a 18 cuerpos. Antes de aquello y limpio de sustancias prohibidas fue capaz de ganar otros clásicos honorablemente. Uno se queda pensando cuánto bueno se perdió de conseguir de no haberse registrado ese episodio. Claro. Cualquier pensamiento sería contrafáctico.