Cósmico Romano, en mejores épocas

El ex guerrero que ya no da batalla

Da pena verlo correr a Cósmico Romano. O hay que admirarlo por lo que todavía entrega, aunque sea poco, casi nada. El caballo  supo ganar o estar prendido en clásicos de fondo hace tiempo, pero  ahora parece fundido, agotado, sin ansias competitivas. Acaba de estrenar sus nueve años de edad cerrando la marcha en el Cocles, el Listado de milla y media de San Isidro del que participó por tercera vez en su vida.

En cinco de sus últimas siete actuaciones cruzó último, la más desalentadora de las posiciones a las que se puede pretender en una carrera de caballos o de lo que sea. Y en las otras merodeó el final del grupo, siempre en pruebas de largo aliento, siempre llegando lejos.

Viene gastando herraduras desde 2015. Participó de Dardo Rocha y Pellegrini. Ganó un Pueyrredón. Fue guerrero. Hoy ya no dá pelea. Ya casi nadie apuesta por él. Nuevamente fue outsider. Pocos creen en un milagro.

El jockey José Leonardo le perdonó la recta final. No lo exigió. No hacía falta. El caballo cumplió con llegar hasta el disco. ¿El premio? Una monta perdida y volver a casa. Lo presenta Adalberto Ravassa, quien este año ganó una, a 133 pesos de sport.

Debe ser un caballo sano Cósmico Romano para resistir tantas temporadas de esfuerzo, aunque se sospecha que está llegando al final de su carrera. 

Su caso  renueva la pregunta de hasta cuándo hay que pedirle un poco más a los caballos o en qué momento parar. 

El bienestar de los caballos debería marcar esos limites de tolerancia.