Foto Gtza. Hipódromo de San Isidro

Wild Ones y el triunfo de la insistencia

Lo que toca lo convierte en oro. Los números de Nicolás Matín Ferro causan admiración y sana envidia. Va tercero en la tabla de preparadores por carreras ganadas y lidera la de clásicos, con trece victorias en ese nivel en lo que va del año. Ahora sumó otro, con Wild Ones en San Isidro, donde suele presentar más que en otros circuitos.

Hay recambio en lo de Nicolás. Sacar y mandar  a Blue Stripes a los Estados Unidos no implicó quedarse con las manos vacías. Tiene a Wild Ones para entretenerse y seguir ganando carreras de Grupo.

A la hija de Cima de Triomphe la forjó desde abajo. La debutó ganadora en los 1200 metros y le fue agregando exigencias de a poco, como para que no se diera cuenta de los saltos. Mil cuatro, la milla y al final la convirtió en fondista.

Su triunfo en los 2200 del Partícula (G2) fue la victoria de la insistencia. Propia y de Gabriel Bonasola, el jockey. Venció por medio pescuezo a Doña Gota con Fanciful tercera a la misma diferencia. Ganó por poco entregando mucho. Todo. Si no le hubiera alcanzado para ser primera el concepto igual tendría validez.

Doña Gota no se guardó nada. Fue heroica en la derrota. Marcó el camino en una carrera larga a la europea. La atacaron por derecha y por izquierda en la recta. Hay segundos puestos y segundos puestos. El suyo fue un sub primero, si se permite la licencia del término. 

Se le augura un triunfo importante durante el segundo semestre. Ha venido madurando esa victoria y caerá por su propio peso.

De las cinco yeguas de la carrera tres llevaron el entrenamiento de Dany Etchechoury: Doña Gota, Fanciful y Joy Nima, la quinta clasificada.

 

Un saludo,

Julio Guimaraes