Foto Gtza. hipódromo de Palermo

Lorenzo Rye, o la mole en movimiento

Casi que no entra en la gatera de lo grande que es. Transporta  550 kilos cada vez que corre. Cualquier jockey en su lomo parece un alfeñique.

Ganó Lorenzo Rye el clásico Coronel Pringles (G3) en la recta de Palermo con Francisco Gonçalves en las riendas. Segundo clásico que corre en su vida y primero que gana. Antes se había probado en el Gran Premio.Ciudad de Buenos Aires, donde cruzó séptimo entre quince.

La referencia no era mala para enfrentar a un grupo de velocistas donde ninguno habia escalado el Aconcagua.

Lorenzo Rye empezó a correr más rápido en la zona donde otros se cansan. El tiene motor para llegar a los 1200 metros y 1000 metros no le iban a doler. La cuestión es que le ganó por tres cuerpos a Castelforte y los amantes de los fierros -dícese de los que apuestan a los favoritos- eternamente  agradecidos.

Lo cuida Arnaldo Vigil y es un hijo de Catcher in the Rye, abuela por Bernstein.

Un saludo,

Julio Guimaraes