Carreras y caballos cibernéticos, un negocio paralelo al turf

Puede que el Derby de Kentucky sea la carrera más conocida del mundo ecuestre , pero no es la única.

En Zed Run, una plataforma digital de carreras de caballos, se celebran varios eventos de este tipo cada hora, los siete días de la semana.

Los propietarios pagan una modesta cuota de inscripción -por lo general, entre 2 y 15 dólares- para que sus corceles compitan con otros por un premio en metálico.

Los caballos de estas carreras online son "fichas no fungibles", es decir, sólo existen como activos digitales.

No es posible acariciarlos ni darles de comer zanahorias con la mano.

No puedes sentarte en las gradas a beber tragos con menta mientras corren.

Pero, a diferencia de la gran mayoría de NFT -que corresponden a GIFs, imágenes y vídeos que pueden conservarse como objetos de colección o venderse con fines lucrativos-, cada caballo digital constituye lo que los creadores de Zed Run llaman una "NFT que respira".

"Un NFT que respira es uno que tiene su propio y único ADN", explica Roman Tirone, responsable de asociaciones de Virtually Human, el estudio australiano que ha creado Zed Run.

"Puede reproducirse, tiene un linaje, tiene vida propia. Corre, tiene genes que transmite y vive en un algoritmo, por lo que no hay dos caballos iguales".

 

Sí, los propietarios pueden criar sus caballos NFT en la "yeguada" de Zed Run.

La gente -la mayoría de ellos entusiastas de las criptomonedas- se apresura a comprar los caballos digitales, que llegan al sitio de Zed Run como ediciones limitadas; algunos de ellos han alcanzado sumas más altas que los corceles vivos.

Un jugador vendió un establo lleno de caballos de carreras digitales por 252.000 dólares.

Otro consiguió 125.000 dólares por un solo caballo de carreras.

Hasta ahora, se han vendido más de 11.000 caballos digitales en la plataforma.

 

Alex Taub, fundador de una startup tecnológica en Miami, ha comprado 48 de ellos.

"La mayoría de las NFT, las compras y las vendes, y así es como ganás dinero", dijo Taub, de 33 años.

"Con Zed, puedes ganar dinero con tu NFT corriendo o criando".

Su cuadra sigue creciendo.

Recientemente ha criado un caballo digital para su hija de 5 años.

"Llega a casa del colegio y quiere correr con él", dijo.

"Llamó a su caballo Gemstone, y Gemstone tuvo dos bebés llamados Rainbows y Sparkles".

 

Reglas

Cada carrera tiene un límite de 12 caballos, cuyas alineaciones se basan en las cualidades y el rendimiento anterior de cada caballo.

El sitio utiliza un algoritmo que ejecuta 10.000 resultados aleatorios y elige uno como condición de la carrera.

Las carreras tienen lugar las 24 horas del día y se retransmiten tanto en el canal de Twitch de Zed Run como en el sitio web de la empresa.

Zed Run también cuenta con un servidor Discord, donde la gente puede seguir los resultados de las carreras, intercambiar consejos y compartir herramientas de terceros para analizar los datos. Los usuarios retransmiten en directo sus propias carreras y reeditan clips para YouTube y Twitch.

"Hay personas que se están convirtiendo ellas mismas en mini influyentes en este ecosistema", afirma Yair Altmark, un inversor de capital riesgo de Nueva York que ha invertido más de 300.000 dólares en caballos digitales.

"Y los caballos que están consiguiendo credibilidad en estos streams y exposición en el Discord se están haciendo un nombre".

Prevé recuperar gran parte de su dinero.

 

"No me sorprendería que algunos de estos caballos se coticen por un millón de dólares en un par de meses", dijo Altmark, de 23 años, "porque estos caballos pueden generar un retorno loco de su inversión".

Cuesta desde unos pocos dólares hasta alrededor de 50 dólares entrar en una carrera con buy-in, y puedes correr con un caballo un número ilimitado de veces.

Zed Run fue fundada en 2018 por Chris Laurent, Rob Salha, Geoff Wellman y Chris Ebeling.

Sintieron que las carreras de caballos eran un terreno fértil para la innovación.

"Es uno de los deportes más antiguos del mundo, y ha permanecido inalterado desde el principio de los tiempos", dijo Laurent.

 

Acceso

Poseer y competir con caballos de verdad puede ser prohibitivo.

Pero hay una barrera de entrada más baja para las carreras de caballos NFT, según Drew Austin Greenfeld, de 36 años, un inversor de Nueva York.

"Hay caballos baratos y caballos de primera calidad", afirma.

Renee Russo, una empresaria de 25 años de Nueva York, dijo que las carreras de su caballo digital, Glacial Planes, se parecen más a un videojuego que a una apuesta.

"Soy dueña de este caballo. No estoy apostando por otro caballo", dijo, "así que siento que tengo el control total de adónde va, con quién corre y con quién quiero criarlo".

Como ocurre con todas las inversiones, hay motivos para la precaución en este caso.

Si Zed Run resulta ser una moda, estos caballos digitales podrían perder su valor.

Los aficionados a las carreras de caballos digitales suelen hablar del "metaverso", un espacio compartido en el que confluyen la realidad física y la virtual.

"Mi opinión es que Zed Run será el primer deporte digital del metaverso", afirma Greenfeld.

 

"La gente va a animar a los caballos y a los establos, y se va a convertir en fanática. Hay caballos que ya son celebridades en el ecosistema. Es global, no hay barreras lingüísticas y es 24/7. Toma lo mejor de las criptomonedas, las NFT, los deportes electrónicos y el streaming".

En cualquier caso, a medida que la moda de las NFT crece y más gente descubre las carreras de caballos digitales, Zed Run se expande rápidamente.

La empresa cuenta con 30 empleados en todo el mundo y tiene previsto seguir contratando.

Recientemente, celebridades y atletas han comenzado a invertir en el espacio.

Jerry Ferrara, que interpretó a Turtle en la serie de HBO "Entourage", ha comprado un caballo digital, al igual que Wilson Chandler, jugador profesional de básquet.

 

Algunos usuarios afirman que Zed Run también ha despertado su interés por el deporte de los espectadores del mundo real.

"Nunca habría visto una carrera de caballos real en YouTube, pero ya he visto cinco por la idea de familiarizarme con el funcionamiento de las carreras de caballos reales", afirma Altmark.

Taub, por su parte, está apostando por las carreras digitales.

Tiene previsto comprar más caballos en la próxima edición de Zed Run para ampliar su cuadra.

"Esto va a ser lo más inteligente o lo más estúpido que he hecho nunca", dijo.

"O me compro una casa con el dinero que gane con esto o no vuelvo a dar la cara en un año".

 

(*) Fuente Clarín