Gentileza del hipódromo de Palermo

Chupino Noriega, el jockey esencial / Don Guima

No podía ser de otra manera. Chupino Noriega ganó el handicap que llevó su nombre y con el que Palermo decidió agasajar al jinete cordobés. Y con él ganó Nice Dubai, en una de la milla.

Hace treinta años que el turf disfruta de Noriega. Estuvo en casi 27.000 largadas. Cruzó adelante en más de 4200. Cuatro veces ganó el Nacional. Tres el Carlos Pellegrini. Hubiera dado tres  vueltas completas a la Tierra montado si se sumaran todas sus carreras. En el 98 fue campeón entre los jockeys argentinos. Es el mejor jockey cordobés de todos los tiempos. El sábado último ganó el Gran Premio Atucha. Este lunes dio doblete en Palermo, uno más en su trayectoria.

Nació en El Crispín en 1973. Debutó en 1988. Se casó con Paola. Lo contrató un jeque para montar sus caballos en Arabia Saudita. Gritó desde allá y desde acá los goles de Boca. Merecidamente le dieron el Olimpia de Plata. Con Pellegatta hizo un binomio inolvidable. Con Valdivieso un clásico. El clásico San Jerónimo, de su terruño, también figura entre sus conquistas. 

Se le pregunta al cordobés:¿Rodrigo o La Mona? Responde sin dudas."Yo soy de La Mona. Pero también me gusta mucho un grupo que se llama Q' Lokura, de unos chicos cantantes que son amigos míos, Nicolás Sattler y el Chino Herrera, y lo más importante es que les gustan los caballos de carrera", confiesa Noriega.

Chupino apenas tiene 47 años. 30 de ellos dedicados a las carreras. En estos tiempos, Noriega es fundamental para el turf argentino. Imprescindible. Un jockey esencial.

 

Un saludo,

Julio Guimaraes