Miriñaque, el caballo de todos, estuvo a la altura de las circunstancias / Don Guima

"...lo importante es competir." Acaso guiados por el espíritu olímpico del Barón de Coubertin, la gente de Parque Patricios salió por el mundo a correr con su caballo Miriñaque. No es cualquier caballo; ha sido el número uno de 2019 en la Argentina. Pudiendo quedarse en casa y disfrutar de nuevos éxitos locales, como mandaba la ortodoxia, decidieron darle una oportunidad al tordillo de codearse con los mejores, ganando o perdiendo. Por ahora no es ganando, pero como decía el fundador de los Juegos Olímpicos modernos...

En la pista de césped del hipódromo King Abdulaziz, en Riyadh, Miriñaque fue séptimo entre trece en los 3000 metros del Red Sea Turf Handicap, insinuándose  en los últimos 400 con escalar  lugares.

Terminó a 6 cuerpos de Gift of Gold y  delante de rivales hijos de Frankel, New Approach, Galileo o Shirocco. Le ganó también a Call the Wind, del que no se puede decir que es un caballo así nomás. Le ganó por cinco cuerpos a uno que cruzó adelante en el Prix du Cadran y en la versión anterior de la misma carrera. ¿Es mal caballo Call the Wind por haber perdido esta vez? ¿Hay que defenestrarlo? ¿Es mal caballo Miriñaque por haber perdido sus carreras en Estados Unidos?

El más pequeño del lote desde lo físico corrió más que aceptablemente bien. Calvente buscó un carril siempre libre aunque doblara abierto el último codo y el caballo enfiló el  tramo decisivo con serias  intenciones de ser prepotente. Arrancó como para dar más pelea de la que dio a otros caballos también fuertes.

Acaso guiados por el deseo de exhibir a su pingo en las grandes vidrieras, donde van los compradores a buscar talentos, el equipo de Miriñaque hizo afuera lo que se está haciendo ahora mismo un grupo de caballos uruguayos en Dubai; mostrándose en ligas mayores.

El hecho de que los patrones se animen a competir afuera con sus caballos es saludable, ayuda a la comprobación fáctica de las fuerzas de cada uno. 

Cierto es que Miriñaque no ha tenido resuellos desde que está en actividad. No se ha tomado descansos. Siempre ha tenido una carrera nueva por delante. Habrá una a mano  pronto, seguro. Poco tiempo después de la carrera, ya en su box, se prendió rápido a la comedera. Buena señal.

¿Hay que festejar séptimos puestos? Tal vez no haya una sola respuesta y todas tengan que  ver con el mayor o menor grado de exitismo de cada uno. Y otra vez aparece allí para ayudar lo dicho por  aquel Barón historiador francés.

 A Miriñaque el empuje le duró 2800 metros de los tres kilómetros propuestos. Es la distancia donde casi gana en Marathon, en arena. Carreras largas sobre el pasto hay todo los días en Europa, también en Australia. El hijo de Hurricane Cat tiene el pasaporte al día. Probablemente su próximo desafío lo tenga en los Emiratos Árabes.

En la tarde que finalizó con el irlandés Mishriff batiendo al norteamericano Charlatán en la Saudí Cup, el argentino hizo su trabajo y lo hizo bien.

Miriñaque despierta pasiones. En los últimos 10 días fue tema de debates en redes sociales, con cibernautas analizando y opinando sobre su campaña, a favor y en contra.

Moviliza al pueblo burrero. No pasa inadvertido. Y cuando eso sucede con un caballo, deja un poco de ser de sus dueños para ser de todos.

Un saludo,

Julio Guimaraes