Foto Gentileza Hipódromo de San Isidro

Village King ganó una carrera que no debió terminar nunca / Don Guima


Village King volvió a ganarle a Tetaze en la verde pista de San Isidro. Ahora fue por la cabeza en el Gran Premio Miguel Alfredo Martínez de Hoz (Gr1). En diciembre pasado lo había hecho en el Pellegrini, cuando quedaron tercero y cuarto, respectivamente. Fue un final encarnizado, dramático, de hacha y tiza entre dos guapos. Village King merece un monumento en la calle Corrientes. Hay que escribirle un tango, una cumbia.  Tetaze es un canto a la entrega. Promete sangre, sudor y lágrimas cada vez que sale a la pista.

El primer gran premio de la temporada fue una carrera pasiva, parsimoniosa la primera parte, con un puntero  como Señor Fancy que la metió en el freezer durante 1200 metros, y violenta de los 300 a la raya, donde Village King y Tetaze prendieron los motores.  

La victoria era una moneda en el aire. Si caía de canto era empate. Village King ganó por aguerrido, corriendo junto a la empalizada. Tetaze perdió sin entregarse, a la  derecha del caballo del stud Haras Ángel de Venecia nacido en Santa María de Araras.

Village King venció al de mejor rating sudamericano y seguramente mejorará el suyo. En algunos meses cumplirá siete años. ¿Está gastando sus últimos cartuchos? ¿El GP 25 de Mayo lo tendrá en las gateras ? ¿Volverá a cruzarse  con Cool Day, su verdugo en el Pellegrini? 

Tetaze echó sangre en su cuarto puesto del Pellegrini. A la llegada a su casa de Palermo tras la batalla de San Isidro su veterinario lo esperaba con el fibroscopio para confirmar que todo estuviera bien.

Uno quisiera que carreras como esta no terminaran nunca, por lo emotivas. Que sus protagonistas jamás lleguen al disco. Porque el disco les pone fin. Carreras como el Martínez de Hoz deberían durar toda la vida.

Un saludo,

Julio Guimaraes