Le dan la espalda al turf. Algunos buscan impunidad / Don Guima

 


Son parte de los cabeza dura de siempre. Los que desafían las reglas. Los que se burlan del sistema. Los que le hacen mal al turf.

Esta vez no cayeron por haber usado sustancias no admitidas para correr con sus caballos. Esta vez fueron encontrados en el hipódromo, donde no pueden pisar por estar suspendidos.

Dice el artículo 13 del Reglamento General de Carreras de Palermo en su capítulo relacionado con las penalidades a los profesionales: "Queda absolutamente prohibida la entrada al Hipódromo Argentino a los cuidadores suspendidos o inhabilitados". Bien clarito, sin medias tintas.

La Gerencia Hípica de Palermo informó a la Comisión de Carreras  sobre la presencia de Juan José Martínez y  Lucas Girat en la reunión realizada el 21 de enero y nuevamente fueron objetados.

A Lucas Girat le sumó seis meses más de suspensión a la que ya tenía por el tratamiento indebido a un caballo suyo y deberá pedir permiso para volver a anotar en Palermo una vez cumplida la sanción.

Juan Jose Martínez está suspendido hasta 2028. La Plata lo paró hasta dentro de siete años. En su caso por la infracción de haber ido al hipódromo en un tiempo en que le está  vedado, Palermo también decidió que una vez cumplida su sanción pida autorización para presentar  caballos allí. Y se sospecha que entonces Palermo no se lo dará.

Además, hay una decisión de no permitir que se  lleven caballos a correr por intermedio de figurines. No es que haya una persecución contra JJ, sino crear condiciones para depurar el turf de cuidadores con voluntad de cubrir a otros.

Dice el punto 9 de aquel mismo artículo: " La Comisión de Carreras podrá sancionar a los cuidadores a los cuales se hubiere  comprobado que no cuidan personalmente a los caballos denunciados por ellos en la  Inspección de Caballerizas. Serán sancionados además con penas, a juicio de la

Comisión, los profesionales implicados en esta maniobra"

De hecho, hay muchos casos de figurines para controlar; inclusive algunas primeras figuras usan pantallas. La ley debe ser pareja para todos.

Las redes sociales fueron terreno donde germinó la indignación de los burreros, enterados del caso Martínez-Girat. Alguno se preguntó si sabían que el reglamento prohíbe la presencia de cuidadores sancionados en los hipódromos y en la pregunta incluyó a todos los preparadores.   En tal caso, deberían conocer las disposiciones. Saber la letra del reglamento hace al profesionalismo de cada cuidador.

Cuando quien las hace no las paga, crea para sí un sentimiento de impunidad. Por eso los que se equivocan deben hacerse cargo de sus errores y pagar las consecuencias.  Forma parte de las reglas de juego de un turf organizado.

 

Un saludo,

Julio Guimaraes