La atropellada de Bellagamba fue un arma mortal / Don Guima

Venía como en otra cosa Bellagamba, distraída en el fondo del grupo que participó del clásico Federico de Alvear [Gr2] en San Isidro. Corría como en puntitas de pie, entregando la responsabilidad de la carrera a yeguas que tampoco se apuraron demasiado. Se entiende. Ir a fondo en el césped pesado lima las patas, la fatiga asciende desde el suelo y en no placé espera en los 300 metros finales.

Hay que saber correr de atrás en suelo resbaloso. Hay que atropellar fuerte para recuperar todo. Hay que ser decidida.

Lo fue Bellagamba cuando soltó en la recta final ganándole la partida a Bianca Jay, que arrancó desde más atrás.

La fecha del viernes es en San Isidro tuvo doce carreras y se recaudaron $26.215.142.