Marcos Roberti sabe lo que dice y dice lo que piensa / Don Guima

No debe haber antecedente de un cuidador ganador de Grupo 1 a los 18 como Marcos Roberti. Y si lo hay, son casos mínimos en el mundo.

Marcos entrena los caballos del stud Santa Elena, propiedad de su madre Mónica López. Marcos prepara a Cita di Río, reciente ganadora del Estrellas Distaff (G1). Marcos dejó de ser Marquitos.

 

-¿Qué planes tenés para Cita di Río?

-Si sigue en Argentina el plan  es correrla en la Copa de Plata.

-¿Te sentís más cómodo entrenando machos o hembras?

- Me siento bien con los dos;  capaz un poquito más cómodo con las hembras porque  no me gusta el garrote a la mañana.

-¿Recta o fondo?

-El fondo te trae más premios y prestigio, pero la recta es mi pasión. Los caballos ligeros son los que me gustan pero me adapto a las dos.

-¿Entrenar los caballos de tu madre crea más responsabilidades o te podés relajar y permitir un error?

- Trató de no tener errores. Por ahí es más fácil decirle mira mamá me equivoque en esto;  es más fácil que decírselo a un patrón ajeno, pero no me permito un error.

-¿Perdés una carrera por la cabeza y que pasa?¿Te la bancás bien o buscas responsables?

-Por la cabeza me pongo súper contento, bailo en una pata y si hay que corregir algo lo corregimos.

-¿En el triunfo de un caballlo, cuánta  responsabilidad es del cuidador y cuánta del jockey?

-El mayor mérito es del peón, que gracias a ellos los caballos llegan 10 puntos. Y después todos: el herrero, el jockey, el cuidador, pero me parece que el más importante es el peón.

-¿Qué aprendiste de la experiencia de llevar un caballo a Ascot, como Sixties Song? ¿Volverías a hacerlo?

-Aprendí que no hay que cambiar el equipo como se hizo ahí cambiando el jockey. Para ir a correr una carrera a otro país uno tiene que morir con su equipo.Yo iría de vuelta pero con mi equipo completo.

-¿Sos de dar instrucciones al jockey o le das libertad de acción?

-No mucho. A Valle sí porque viene dos veces por mes al campo a montar (en Gualeguaychú) y no los conoce mucho. A Arias  no. Le doy total libertad para ir a correr porque está todos los días.

-Corrés un gran premio. ¿Te interesás por los rivales o te interesa sólo tu caballo?

-Siempre me gusta mirar el rival, cómo corre, a quién le ganó, todo y yo tranquilo, sabiendo qué puede llegar a hacer el caballo mío.

-¿Qué cosa dejarías de hacer por ver una final Boca-River por la Libertadores?

-Todo, absolutamente todo. Si bien esta es mi pasión y lo que me da de comer Boca  siempre fue y va a ser el amor de mi vida y dejaría todo por ver a Boca.

-¿Te ves entrenador para toda la vida o tenés otros planes?

-Si, creo que me veo entrenando caballos de carreras para siempre  y lo bueno es que tengo gente que hace que todo sea más fácil: Valle, Arias, Pedro Cunz, todos los chicos acá  y mi novia, que también le gusta esto, tiene caballos  y sabe lo que genera.

-¿Querés decir algo más?

-Dejame que meta mucho más el reconocimiento a la gente que trabaja acá y sobre todo a mi papá. Lo amo, lo extraño. Fue quien me enseñó lo que es un caballo.

Un saludo,

Julio Guimaraes