Reride se adaptó rápido a su función de padrillo y ya preñó a dos hermanas de campeones / Don Guima

Reride, el hijo de Candy Ride que trabaja en la Argentina, le agarró la mano rápido a esto de ser padrillo.

Se puso canchero enseguida. Hasta antes de agosto no había servido nunca una yegua. Su propia naturaleza y la guía de quienes lo manejan en el haras La Mission Robles hicieron posible que venga en camino su descendencia.

Ya preñó a dos hermanas de ganadores de Grupo 1. Primero a Locura Infernal (Roman Ruler), una hermana del campeón Lenovo, y luego a Joy Catika (Fortify), hermana de Joy Canela, nada menos que la mejor potranca de 3 años de la temporada anterior.

Hay padrillos de primera producción que tardan un poco en ponerse en órbita y tomarle la mano al contacto con las yeguas madres. No fue el caso de Reride, incorporado al elevage nacional por el haras La Leonor.

En las últimas horas cubrió a una Incurable Optimist y tiene 55 más en carpeta.

Enviarle yeguas a Reride es mandárselas a un padrillo hijo de Candy Ride y nieto materno de Tapit, que reúne campaña y pedigree moderno.

Reride ganó a los dos y tres años en los Estados Unidos, incluso debutando en Churchill Downs; se impuso en pistas de arena y césped, de 900 a 1700 metros; el las canchas de enfrentó con caballos de la fuerza se Vino Roso y Mendelsooh.