Salud, empleo, arraigo y divisas: el póquer de bondades de la industria equina / Don Guima

La equinoterapia, el plasma equino, la necesidad de un marco legal para el crecimiento y la Semana del Caballo Argentino estuvieron en la agenda del 2º Congreso de la Industria Equina.

 

 

La nobleza del caballo tiene múltiples expresiones. La semana pasada, en el 2º Congreso de la Industria Equina, se puso el foco en el enorme potencial que tienen la cría de caballos y las actividades ecuestres para generar trabajo y arraigo en todo el interior del país, pero también en los grandes aportes que los caballos pueden hacerle a la salud humana, tanto a través de la equinoterapia como en la medicina contra el Covid-19.

En cuanto a la equinoterapia, según explicó la Dra. Verónica Settepassi, coordinadora general de la Escuela Hipocampo, los dos principales diagnósticos que se abordan son parálisis cerebral y condición del espectro autista, pero hay una infinidad de problemáticas pasibles de ser trabajadas junto a los caballos. “Es una terapia complementaria, no alternativa, una oportunidad de terapia global. Trabajamos no solo en los patrones motrices sino también en los emocionales y cognitivos”, detalló Settepassi, y agregó: “A nivel social y psicomotriz se trabaja excelentemente, nosotros los resultados los vemos todo el tiempo”. 

Por su parte Elena Cataldi, presidenta de la Fundación de Equinoterapia del Azul, presentó la Red Argentina de Equinoterapia, que hoy reúne a 200 centros de equinoterapia de todo el país, y remarcó la necesidad de una Ley nacional de la equinoterapia. “Necesitamos una ley para que avale y controle nuestra actividad, para que los centros de todo el país y las personas que llevamos a nuestros hijos a esos centros estemos tranquilos con que los profesionales están preparados. Necesitamos que sea reconocida como una terapia en sí, en la que tiene que haber equipos interdisciplinarios. Que se garantice el bienestar animal. Que las obras sociales cubran estas terapias, que sea una prestación obligatoria, fundamentalmente porque queremos que todas aquellas personas con discapacidad que necesitan mejorar su calidad de vida puedan acceder a esta actividad, que tengan el derecho y que no sea algo exclusivo”, dijo.

En otro módulo del Congreso, el Dr. Fernando Goldbaum, director científico del laboratorio INMUNOVA e investigador del CONICET, explicó los avances que hay en la investigación del suero equino como tratamiento contra el Covid-19, y comentó que el uso del suero equino para el tratamiento de enfermedades ya tiene más de 100 años de historia. De hecho en 1901, el científico alemán Emil Adolf von Behring recibió el premio Nobel de Medicina por utilizar el suero equino para combatir epidemias de la época como el tétanos y la difteria.

Lo que se hizo en la investigación actual fue inocular una proteína del coronavirus en caballos para que generen anticuerpos, extraerles plasma a esos caballos y transformar el plasma en un suero hiperinmune que en las pruebas in vitro demostró una alta capacidad para neutralizar el virus. Ahora, ya se están llevando a cabo las pruebas clínicas en pacientes con la enfermedad, y en aproximadamente dos meses se sabrá si el ensayo es exitoso y si se puede aplicar masivamente. “Cada extracción da el suero necesario para 300 tratamientos. El caballo es como un bioreactor que trabaja transformando alfalfa en anticuerpos”, ilustró Goldbaum.

 

El potencial económico

“En la Argentina hay unos 20.000 nacimientos de caballos por año y se exportan unos 3.000, principalmente de polo. Es muy poco. Todavía tenemos un potencial enorme, y sobre todo agrupandonos”. Así lo afirmó en uno de los paneles del Congreso el criador de caballos SPC Ignacio Pavlovsky, quien puso el foco en la necesidad del sector equino de hacerse escuchar para fortalecer su aporte a toda la economía nacional. “Un gran problema es que no somos considerados una industria. El Gobierno detalló cómo se volverá a cada actividad en seis fases tras la cuarentena y no figuraba ninguna de las actividades ecuestres -advirtió-. Estamos empezando a construir una relación con el Estado que hasta ahora no tuvimos. El objetivo es mostrar que somos una industria que exporta 3000 cabezas por año, genera divisas y empleo”.

Las credenciales argentinas para atraer inversiones o generar exportaciones a partir de los caballos son varias, pero lo que más se destaca es el recurso humano. “Es muy difícil en otros lugares encontrar la calidad de mano de obra que encontramos en la Argentina, la mano de obra es nuestro caballo de batalla. Si pensamos que hay 3 millones de caballos registrados en todo el país y 214.000 establecimientos de cría, se puede estimar que hay una gran cantidad de gente trabajando en este mundo”, afirmó Pavlovsky.

Con él coincidió el polista y criador de caballos de polo Milo Fernández Araujo. “En Argentina es mucho más barato criar caballos que en otros lugares del mundo y hay una mano de obra muy buena”, dijo, pero advirtió que “hay mucho escape de personas valiosas por un tema económico”.

“Hoy queda demostrada la importancia del caballo en la vida nacional y lo importante que es estar unidos. Es culpa nuestra que no nos consideren como una industria”, afirmó en el cierre del Congreso el presidente de la Cámara de la Industria Nacional Equina (CAMINE) Eduardo Novillo Astrada. Y agregó: “Agradezco que la gente del Gobierno nos haya abierto la puerta y hoy nos esté escuchando. Ahora nosotros, la gente del caballo, nos tenemos que mover”.

En representación de la política, en el Congreso estuvo presente el senador por la provincia de Buenos Aires Gervasio Bozzano. “Tenemos expectativas de que sea una de las actividades que generen mano de obra y divisas para el país”, afirmó Bozzano respecto de la industria equina. Y añadió: “El caballo genera arraigo, genera trabajo, nos da una forma de vida distinta. La industrialización de la ruralidad es el camino a seguir”.

Para concluir, Novillo Astrada propuso apuntar a hacer la Semana del Caballo Argentino del 12 al 19 de diciembre -si el contexto sanitario acompaña- e instalarla en el calendario internacional. “En la fecha en que coinciden el premio Carlos Pellegrini y la final del Abierto de Palermo, que estén también los caballos criollos, los centros de embriones, los haras… tenemos muchas cosas para mostrar y lo tenemos que aprovechar”, afirmó.

*Prensa CAMINE