Cuarentena. Hasta el 16/ 8 no habrá cambios. ¿Volver a correr o reventar? / Don Guima

"Lejos estamos de contener al virus", dijo Alberto Fernández en el cierre de la conferencia que dió con Axel y Larreta para anunciar que todo continuará igual hasta el próximo 16 de agosto en lo referido a las estrategias para la lucha contra el Covid-19.

Fernández habló con números en la mano. Drásticos, duros, dramáticos. Dijo en su cierre que durante esos 61 minutos de conferencia se habían contagiado más de 2000 personas en el país y habían muerto cuatro argentinos.

Alberto habló de la responsabilidad del Estado y de la responsabilidad social para combatir al Covid 19

 “Yo quiero llamar la atención a todos y todas. Más allá de que se enojen cuando les digo que lo único que nos preserva es quedarse en casa, les estoy diciendo la verdad. Yo detesto decirles esto. Me gustaría que funcionen los espectáculos y los restaurantes, pero esto es lo que nos está pasando y esto es producto de nuestra circulación”, aseguró.

Después vinieron los análisis políticos del discurso y las interpretaciones. Los canales oficialistas saludaron la conferencia, los opositores buscaron encontrar perlas negras.

En la Capital no volverán los deportes individuales, donde el Turf quería verse reflejado  integrado en la Etapa 2 que tendría que comenzar el lunes proximo en CABA. Tampoco volverán los museos y las bibliotecas.

Las carreras de caballos, como los restaurantes con mesas en la vereda, tendrán que seguir esperando. ¿A qué? ¿A la mejora de los números o a la llegada de la vacuna?

El presidente dijo que las cifras fueron mejores para la Argentina cuando hubo cuarentena estricta y  empeoraron con el distanciamiento social.

Uno escuchaba ese discurso con oído hípico, tratando de vincular cualquier oración al mundo de las carreras. Y no las hubo, ni directas ni por elevación.

No se observa, pues, que la industria de los caballos de carreras esté en el radar de las aperturas cuando se den.

Por ahora y hasta el 16 de agosto, mínimo, todo seguirá igual que hasta aquí en el área Metropolitana. Y seguir igual es que los caballos con ntinuen trabajando para correr carreras que no llegarán.

El turf sabe lo que sufre y se lamenta. Lo sabe el turf y pocos más. No ha sido la hípica una industria de vínculos aceitados con la sociedad. No es de Turf de lo que se habla en la mesa familar un domingo de ravioles. Me preguntaron está semana porqué los políticos siempre compran caballos de carrera. Quien me lo preguntó ya tenía una respuesta, pero buscaba confirmarla. Sospechaba que al turf y a los políticos los une la corrupción. Y aunque no es cierto me preocupa saber que hay gente que así lo piensa. Traté de darle otra visión del mundo hípico. Traté de evangelizar.

Al turf le están pasando cosas que pocos entienden. Por eso las manifestaciones de la semana pasada, cortando Libertador y Olleros  buscando hacer visibles su problema. Un problema que la sociedad ajena a las carreras no descubre. Acaso cuando todo pase, el turf deba salir con más fuerza a predicar sus virtudes.

Pero será más adelante. La preocupación de ahora es volver a correr o reventar

Un saludo,

Julio Guimaraes