El turf continúa en lista de espera mientras otras actividades se flexibilizan / Don Guima

San Isidro comunicó que no recibirá las anotaciones para las primeras jornadas de agosto, como estaba previsto hacer entre este lunes y el miércoles próximo. "La medida se hará efectiva hasta un nuevo pronunciamiento de las autoridades nacionales y provinciales respecto a los pasos a seguir en el futuro", por el tema Covid 19.

Ya en las últimas horas, San Isidro tenía indicios de que el comienzo del octavo mes del año no coincidiría con el tiempo de volver a correr.   Y si alguien le preguntaba  en forma directa respondía que pronto no iban a regresar, poniendo el foco en septiembre, aunque tampoco  sin demasiada seguridad.

La noticia fue un golpe a la ilusión de quienes esperaban agosto como un niño al 6 de Enero. El horizonte hípico entonces, vuelve estar poco claro en la provincia de Bs. As. Ahora todos miran a Palermo. Y allí recuerdan que el Argentino tenía intenciones de que los dos hipódromos retomaran la actividad al unísono. 

Palermo tampoco la tiene muy clara. Si se tienen que jugar un boleto, hay quienes ponen fichas al 15 del 8 como día para la reprise, más allá de que tenga carreras previstas desde el domingo 2. 

 

A la hora de la crítica, tan fácil y gratis en estos tiempos, las redes sociales apuntaron contra San Isidro y el Gobierno, acusándolos de vender humo por haber instalado la idea de correr en el mes ocho.

Esa esperanza fue consecuencia de una reunión entre representantes del turf con Carlos Bianco, quien dijo en junio que las carreras  volverían a la provincia  en agosto, antes o después, según estuvieran dadas las condiciones sanitarias.

El turf escuchó la parte que más le le gustaba, la de agosto, y a partir de allí construyó su sueño.

En redes se opinó que San Isidro apuró su decisión de desactivar el plan cuando podría haber esperado que fuese la lotería de la provincia la que le impidiese desarrollarlo. De una u otra manera, el resultado sería idéntico.

Lo cierto es que el impacto de correr a la tarde no genera más caldos de cultivo que las tandas de vareos matinales y ha quedado demostrado no haber contagios en la gente del turf por ir a entrenar caballos.

De eso hablaron con el Ministro de Desarrollo de la Ciudad los delegados de la hípica, en una reunión presencial realizada en Parque Patricios, antes de los discursos de Fernández, Larreta y Kicillof.

Otro dato de la realidad.Este domingo al mediodía se contaban de a cientos los vecinos que salieron a pasear por el Parque Centenario  o la zona del Rosedal. Si a ellos se les permite no habría porqué impedir una reunión de carreras, con muchísima menos gente trabajando en un predio inmenso y  sin público en las tribunas.

Para el regreso del turf deberían alinearse algunos planetas. El de la política, la sanidad y también el de las agencias, sean ya hípicas o loterícas.

Por no haber anticipado ningún programa de carreras, La Plata no tiene que dar marcha atrás. No se apuraron en el Sur a lanzar la programación para agosto quizá dateados con lo que vendría. El de La Plata es un hipódromo estatal y existe un lazo familiar entre un alto nuevo directivo del Bosque con el presidente de la lotería bonaerense.

Hay quienes se preguntan si la sociedad está preparada para recibir la noticia de que el turf vuelve a funcionar antes que el teatro, los cines o el colegio. Es esa misma  ciudadania que sale a la calle sin barbijos o abre comercios no escenciales, amparados en la necesidad de subsistir. En muchas zonas, se rompió el pacto social de confinamiento. Al turf se lo hacen cumplir.

El pico, las curvas, las camas UTI, los respiradores, los números diarios de casos se vinculan para decidir qué se flexibiliza y qué no. El turf de Córdoba vivió en carne propia eso de abrir y cerrar. Se corrió en Río Cuarto con la autorización del COE hace dos semanas y luego se volvió para atrás por órden del mismo centro de operaciones de emergencia.

Tucumán se prepara para correr. Rosario también está cerca. 

Mientras tanto, ajenos a lo que ocurre con el Covid 19, los caballos esperan el momento de volver a correr, para lo que nacieron. 

Un saludo,

Julio Guimaraes