Reride llegó al país para aportar la impronta de Candy Ride y Tapit / Don Guima

Candy Ride es padre de padrillos, es lo que se diría un "tanque" en Hollywood. Remit es hija del enorme Tapit, ganadora clásica y madre  Finite, una de las estupendas potrancas de este año en los Estados Unidos. 

Padrillo y yegua se unieron en 2014 para dar vida a Reride, cuyas actuaciones en las pistas generaron aplausos en dos continentes.

Reride es el nuevo padrillo que incorpora el haras La Leonor al elevage nacional gracias al entusiasmo de Adriana Lombardi,que se mudó de los Criollos al SPC.

Desde esta temporada prestará servicios en La Mission Robles, en Solís.

Reride ganó carreras en Churchill Downs, Keeneland, Delta Downs y Sunland Park, totalizando más de 460.000 dólares en premios con la preparación de Steven Asmussen y de Ignacio Correas.

Aún perdiendo tuvo una actuación fenomenal en el EAU Derby de los Emiratos Árabes Unidos ganado por Meldelssohn, cruzando en tercero. Asimismo, su cuarto lugar en el Jim Dandy Stskes (G2), de Saratoga, lo encontró justo detrás de Vino Rosso, que luego conquistaría el cielo ganandi el Breeders' Cup Classic. 

Reride fue un potrillo precoz, dúctil, vivaz. Triunfó debutando a los dos años y se impuso en carreras del césped y de la arena. Puede ser un todo terreno en el haras. El nuevo padrillo llegó en enero a la Argentina gracias al empuje de Adriana Lombardi, con campo en Mercedes, y Gonzalo Carini. 

Intimamente relacionada con la empresa Naldo, líder en el sector de los electrodoméstico, Adriana Lombardi es una enamorada del caballo, pasión que inicialmente despuntó junto a los de la raza Criolla, participando, inclusive en la Exposición Rural de Palermo

El salto hacia el SPC no lo hizo hace mucho. Luego de visitar San Isidro junto con Gonzalo Carini un día de Carlos Pellegrini, Adriana descubrió que el turf era su lugar en el mundo. Esa tarde, por ejemplo, se conmovió frente al triunfo de Elogiado en el Unzué.

"Comenzó comprando algunas yeguas y luego quiso un padrillo", recuerda Carini, quien de trabajar en la empresa de electrodomésticos pasó a ser su asesor hípico. Del sector de los celulares al stud con caballos de carrera, en Junín.

"Ella quería un hijo de Candy Ride, por todo lo que significaba. Reride no es un caballo que alguien nos ofreció mostrando un catálogo sino el padrillo al que  fuimos a buscar cuando aún estaba en training. Argentina necesita reproductores que se adapten  a lo que nosotros somos.  Queríamos un padrillo para poder desarrollarnos", cuenta Carini, mientras recita los postulados de Federico Tessio casi de memoria.

Caballo despegado, bien de la línea Tapit, puede convertirse en el semental más popular de los de primera generación cuando tenga hijos en edad de correr. 

Candy Ride y Tapit son sus plataforma de lanzamiento. "Nos gustó no sólo por el pedigree sino también por todo lo que corría. Ya tenemos a la propia hermana de Joy Canela para presentarle este año y a otra de Lenovo", dice Carini y apunta que un libro de 70 madres estaría bien para empezar.

 

Así ganó debutando Reride

Un saludo,

Julio Guimaraes