Sócrates peleó hasta el final antes de mantener su invicto / Don Guima

Ganar por el hocico también cuenta, y más cuando se logra la victoria después de sostener una batalla de los 300 metros al disco.

Sócrates ganó el clásico Campeones Juvenile (1400 m) porque además de todas sus condiciones corredoras es guapo. Porque cuando Mourinho lo atacó en la recta con intenciones de sacarle la punta, Sócrates se le plantó; si fuera boxeo habría que hablar de un round palo por palo.

Sócrates mantuvo su condición de invicto en tres y mostró que no está dispuesto a entregar su fama de invencible. Es hijo de Honour and Glory criado en Estrella del Sur.

Mourinho, el segundo, es por Invasor.