Foto Gentileza Hipodromo de La Plata

Un día que entrará en la historia; un día para olvidar / Don Guima

Por algunos asuntos la reunión del 1 de octubre en La Plata pasará a la historia. Por otros habrá que olvidarla pronto.

Fue la fecha del regreso de las carreras al Bosque desde marzo, cuando el show hípico se prohibió por la pandemia. Fue el día en que el hipódromo se hizo trampa, admitiendo público apostador con la justificación de que funcionaba como agencia de si mismo. En realidad, los hipódromos son siempre  su casa matriz. Nunca una sucursal de la central. 

No hubo multitudes (menos mal), pero si gente no esencial para llevar adelante el espectáculo. El hipódromo es grande, con generosos patios. El mismo público trato de mantener distancia de seguridad. En la mayoría de los casos lo logró.

Mientras La Plata sumó más de 181 contagios en lo que iba del jueves, el Bosque abrió sus puertas de par en par. Siendo un hipódromo estatal, debería arriesgar menos y dar el ejemplo.

La reunión se transmitió vía streaming para quienes quisieron seguirla de manera gratuita, mostrando los dividendos. Y eso fue un paso adelante. Del hecho se enteraron fundamentalmente quienes siguen la cuenta Twitter del hipódromo. 

El Bosque no fue el hipódromo bonaerense que más luchó por el regreso de la actividad. Es más, durante algún tramo de esos seis meses cerrado se lo notó cómodo sin organizar competencias. Claro,  lo  justificaba el Covid, el mismo virus que anda suelto y al que ahora parece subestimar.

Se hicieron quince carreras, hubo un distanciamiento, Fernando Solis debutó como presidente de la comisión de carreras. Daniel Arias dió cuatriplete. Nasya se impuso de punta a punta en el especial Tesonera. Llevó 62 kilos. Su escolta fue de 64. Se recaudaron 16.450.972. Un millón cien de promedio. El 15 por ciento se jugó dentro del hipódromo.

Las carreras seguirán el domingo en el Bosque, compartiendo fecha con Azul, donde la reunión se hará a puertas cerradas, como el viernes en San Isidro y el sábado en Palermo.

Lo importante es que volvió a correr. La gran angustia grande ya pasó. Ahora habrá que aceitar algunos engranajes para seguir. Para tratar de mejorar todos los días.

Un saludo,

Julio Guimaraes