Volver a correr en el Bosque, por entusiasmo, necesidad y urgencia / Don Guima

VOLVER A CORRER, POR NECESIDAD Y URGENCIA

 

Si fuera por entusiasmo o necesidad, las carreras en el Bosque tendrían que volver ya mismo. Para muchos mañana es tarde. La vida misma de numerosas familias depende de que los caballos corran, crucen o no adelante. Guardados en los boxes no generan entradas y si no hay entradas no se come. Cobrar una monta perdida para muchos significa la polenta, los fideos y el pan en la mesa.

Al turf le ocurre lo mismo que a otras industrias paradas por el Covid-19, con la cadena de pagos rota y esperando que el gobierno flexibilice la cuarentena o las incluya entre las actividades permitidas para funcionar.

Cualquier señal positiva, entonces, dispara una ilusión, activa la esperanza. Este viernes se permitió trabajar con montura en el Bosque. Muchos cuidadores ordenaron hacer partidas. La decisión fue leída como que el regreso está más cerca. ¿Está más cerca o se agarran de cualquier cosa para soñar?

Hay promesas. Cerca de la administración del hipódromo se dice que la semana próxima podrán autorizar pruebas de gateras, arreglarán tractores  y que se trabaja sobre potenciales primeros llamados para correr, de carácter solamente experimental. En alguno grupos estas noticias son tomadas como indicios suficientes  para alentar la reactivación.

Por cadena de Whatsapp, el entrenador Nahuel Orlandi dijo que el dinero para pagar las comisiones atrasadas ya está depositado en la cuenta del hipódromo y que las carreras volverán después de que se redacte un protocolo sanitario. Por otro Whatsapp, que también se viralizó, alguien con llegada al administrador Pablo Oriolo trató de bajarle el precio a ese entusiasmo. 

La decisión de cuándo regresarán las carreras al Bosque no depende de la voluntad de la nueva administración del hipódromo ni de la lotería provincial; está en manos del gobernador Kiciloff y de la pandemia misma.

Si fuera por presión o necesidad, la entidad manejada por Omar Galdurralde tendría que abrir las 4500 agencias de quinielas cerradas en la provincia por el Corona y cuyos propietarios anteayer se manifestaron en el puente Pueyrredón.

Dicho sea de paso, en muchos de esos locales funcionan los  y Pingazos.

Javier Denis será el próximo subadministrador del hipódromo, debajo de Oriolo.  El hombre tuvo un primer contacto con la hípica cuando trabajaba como agente de la ex Lotería Nacional e iba seguido a Palermo. Quienes comenzaron a  tratarlo coinciden en que suple alguna falta de conocimiento técnico con entusiasmo y buena onda onda.

Mientras tanto y ajenos a la pandemia, los caballos siguen vareando en el Sur. Cuando vuelvan a correr, todos tendrán que superar la reprise.

Un saludo,

Julio Guimaraes