¿PROSCRIBEN AL TURF? ¿LO TIRAN AL BOMBO?/ Don Guima

¿PROSCRIBEN AL TURF? ¿LO TIRAN AL BOMBO?

 

"Si lo tiran al turf al bombo…". Impedir que comercialice su producto por canales nuevos será robarle el futuro y a los jugadores se los obligará a vivir en el pasado, hasta que un día se cansen.

Déjenme hacer una lista rápida. Despegar, Amazon, Mercado Libre, EBay, Alibaba, Waltmar o Linio son empresas exitosas porque brindan servicios de la manera que reclama el hombre moderno. El hombre contemporáneo accede a las redes sociales todo el tiempo, pide una pizza desde el celular, paga la boleta del gas por débito automático, carga la Sube de manera virtual, saca entradas del cine haciendo un click, pero no puede jugar un boleto a las carreras de caballos por ese medio.

Te podés comprar el mejor IPhone y mandar un WhatsApp a la Luna, pero no te sirvirá para apostar cuarta el 7. ¿Y sabes porqué no podés hacerlo? Porque a las autoridades de aplicación de los hipódromos no les interesa que vos puedas conectarte con tu juego preferido de la manera  más cómoda. Dicho en alemán: parecen jugar para el enemigo.

La Ciudad de Buenos Aires, donde hay una lotería que se llama Lotba y es el órgano que vigila al hipódromo de la metrópolis, está licitando patentes entre empresas interesadas en bancar apuestas por Internet. O sea, saca al mercado nuevos operadores de juego cibernético, mientras que al negocio del Turf lo tiene en el ropero.

Esos banqueros del siglo XXI en la Argentina serán legalizados con todos los chiches; si los dejan, y parece que sí, llegarán para hacer negocios asociados sólo con la timba. ¿Fines sociales? Cero al As.

Me parece perfecta la oferta lúdica on line, siempre y cuando el turf tenga la misma herramienta para vender lo suyo compitiendo de igual a ihual. Proscribirlo no es lo mejor.

Imaginate  hacer las compras por Coto Digital y que para comprar en Carrefour debas ir hasta el local comercial pagando con billetes en la caja. Los franceses seguro pondrían el grito en el cielo.

No digo que la chance de apostar a las carreras por internet sea la única solución de la industria hípica; quizá no todos se acostumbren y exista una generación de burreros no expertos en tecnología, pero cortarle las alas al turf será impedirle volar. Y no es justo.

Un saludo,

Julio Guimaraes