Ansiedad mundial por volver a las pistas de los hipódromos /Don Guima

ANSIEDAD POR VOLVER A CORRER

 

Madrid, 26 abr (EFE).- Las carreras de caballos encaran sus últimas semanas sin competición en Europa. Algo aliviados de la crisis sanitaria por el coronavirus, países como Alemania, Italia, Irlanda, Francia y Gran Bretaña elaboran ya sus nuevos programas y acondicionan sus hipódromos para una hipotética reapertura en la primera quincena del próximo mes de mayo.

En España, el objetivo es arrancar el 24 de ese mes. Y en todos los casos, sin público en las gradas.

Escandinavia es la zona continental donde el turf menos ha sufrido. Suecia destaca como el único país de Europa donde las carreras no se han detenido este año, mientras que en Dinamarca, tras un breve parón, se reanudaron el pasado lunes 20, si bien a puerta cerrada como todos los eventos deportivos daneses hasta el 1 de septiembre.

Noruega recuperó la temporada este jueves 23 de abril y en Finlandia volverán las pruebas de trote el 14 de mayo, aunque con medidas muy estrictas; en los hipódromos no pueden reunirse más de diez personas.

En Italia, el primer país europeo en ser fuertemente golpeado por la Covid-19, permanecen hoy 37 hipódromos cerrados, con 4.000 purasangres y 7.000 trotones de cabaña parados. Pero las carreras podrían retornar ya el 11 de mayo, día en el que las casas de apuestas reabrirán sus puertas (si bien con los monitores de televisión apagados para evitar que los apostantes se demoren en el interior de los locales o toquen las máquinas tragaperras).

Francia, un país con 250 hipódromos cerrados, ha hecho público ya su nuevo programa para comenzar también ese lunes 11, con una primera oferta de un 14% más de carreras hasta el día 31 de mayo. Se permitiría un máximo de tres personas en el recinto por ejemplar participante (mozo, entrenador y jinete).

En las jornadas de este próximo mes, sólo podrían participar caballos y jockeys con licencia francesa, salvo aquéllos que durante la cuarentena hayan quedado atrapados entre sus fronteras. Una medida lógica pero que impedirá que los entrenadores españoles puedan comenzar a competir en el sudoeste galo, una región donde habitualmente desplazan sus caballos a correr, en especial los estabulados en San Sebastián.

El malestar aún colea en Gran Bretaña, sin carreras en sus 60 recintos desde el 17 de marzo, por la organización del mitin de obstáculos de Cheltenham, que reunió a 250.000 aficionados del 10 al 13 de ese mes y que pudo ser el principal foco de contagios del virus. No se ha fijado una fecha objetivo para la reapertura, pero ya se ha filtrado que las carreras se encuentran entre el conjunto de deportes que podrían disfrutar de un regreso temprano cuando las restricciones gubernamentales lo permitan.

De hecho, las casas de apuestas, tan populares en la Isla, ofrecen un minúsculo 2/5 para quien confíe en una vuelta a la competición durante el mes de mayo.

Los campos se limitarán a doce caballos por carrera, lo que limitará el total de personas en cada hipódromo y facilitará que se mantenga mejor la distancia de seguridad entre personas. A ello se une que las zonas comunes (vestuarios, pesaje...) se adaptarán para evitar los contactos. Además, los caballos sólo serán montados por jockeys séniors (lo que excluye a aprendices y amateurs). Contar con jinetes experimentados servirá para minimizar el riesgo de accidentes, se asegura desde la British Horseracing Authority (regulador británico del turf).

En un plazo de dos próximas semanas se debe hacer público un programa de carreras para los dos primeros meses tras la reapertura. Sin embargo, también se advierte de que, con las casas de apuestas cerradas y sin los ingresos del público, las dotaciones de las carreras se verán afectadas. ?No podemos decir aún en cuánto. Estamos estudiando distintas posibilidades de financiación?, advierten.

En Irlanda ya se disputaron carreras a puerta cerrada durante los diez días previos al confinamiento del país, ?sin evidencias de contagio?, se afirma desde la Horse Racing Ireland, organismo que regula el deporte. ?De hecho resultó un ensayo exitoso?. Se trabaja para comenzar en cuanto el Gobierno dé su visto bueno y con un reforzamiento de las medidas implantadas en esas últimas reuniones ya sin público.

No hay una fecha fijada para la vuelta a la competición, pero una vez las autoridades relajen el confinamiento, lo que se espera para el 4 de mayo, podría arrancar la competición en siete días, según se comprometen las autoridades hípicas. ?Hemos hablado con los hipódromos y les hemos pedido que estén preparados para reabrir rápido?.

Los profesionales alemanes confiaban en arrancar el 1 de mayo. Pero el Gobierno extendió recientemente la cuarentena hasta el día 3 y ahora la primera fecha de las hipotéticas reuniones apunta al lunes 4 en el hipódromo de Dortmund. Desde el sector se señala que si la Bundesliga (la liga de fútbol germana) pretende hacer rodar el balón el 9 de mayo a puerta cerrada, una situación similar no le podría ser negada a la industria de las carreras.

No hay mucha tradición de organizar jornadas en días laborables en Alemania, pero como se disputarán sin público no se ve como un obstáculo arrancar un lunes. Habría previsiblemente una reducción general en las dotaciones de premios de las carreras, en torno al 50%, aunque ello no es aún definitivo dado lo impreciso de los escenarios futuros.

Los caballos no galopan en Bélgica desde el 10 de marzo. Se ha solicitado al Gobierno reabrir los hipódromos el 5 de mayo y se está a la espera de cómo evolucione la enfermedad en las próximas semanas.

Las carreras de caballos en Portugal son un deporte casi testimonial. Con tan sólo una quincena de jornadas repartidas durante el año en pequeñas pistas de arena. La reunión prevista para el 15 de marzo fue anulada y no hay noticias de una fecha para la vuelta a la competición.

El calendario español pasa por recuperar una mini-temporada de primavera en el hipódromo de La Zarzuela en seis domingos consecutivos del 24 de mayo al 28 de junio. La última sería una jornada especial donde se disputarían un puñado de grandes premios (Derby, Oaks, Carudel y Gran Premio de Madrid).

San Sebastián contaba ya con comenzar su campaña estival el miércoles 3 de junio y de momento conserva esa esperanza. A partir de ese mes, la competición se repartiría entre el hipódromo donostiarra y el madrileño, con las carreras en la playa de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), que cumplen 175 años este verano de 2020, repartidas en dos ciclos de tres días en agosto.

Fuera de Europa, países como Australia, Japón o Hong Kong han mantenido la competición en marzo y abril, igualmente con restricciones de público. Ya hay luz verde para que los entrenamientos de los caballos se reanuden por ejemplo en Nueva Zelanda este martes 28, aunque se demora hasta el 3 de julio como primer día para las carreras.