El Senador Oscar Castillo, ex gobernador de Catamarca, presentó en la Cámara Alta un proyecto de comunicación en favor del turf / Don Guima

El Senador Nacional Oscar Castillo predentó un proyecto de comunicación buscando el voto de sus pares para la que Cámara Alta vea con agrado que la industria hípica obtenga la autorización para captar apuestas por Internet.
Castillo es Senador Nacional por Catamarca por el Frente Cívico y Social y fue gobernador de esa provincia.

El texto del proyecto dice lo siguiente

PROYECTO DE COMUNICACIÓN

El Senado de la Nación

Vería con agrado que el Gobierno Nacional inste a las autoridades provinciales a autorizar e instrumentar las plataformas digitales de los hipódromos para la captación de apuestas on line, a fin de asegurar la supervivencia de la Industria Hípica argentina.  

FUNDAMENTOS

Señora Presidenta:

La irrupción en nuestro país de la pandemia del COVID- 19  ha puesto en virtual parálisis a la mayoría de los sectores productivos de nuestro país. Aún desconocemos cómo será en el futuro inmediato el devenir de la enfermedad, y cuáles serán sus consecuencias para la vida cotidiana de millones de argentinos y argentinas, quienes de buenas a primeras estamos atravesando una mutación radical en nuestra manera de vivir. 

Sin embargo, lo que sí ya podemos afirmar es que las consecuencias de la epidemia para los sectores productivos de la Argentina serán – y, de hecho, ya lo están siendo- profundas y severas.

En este contexto, los distintos actores involucrados en la Industria Hípica argentina han empezado a manifestar su profunda preocupación por el presente y futuro de la actividad, tal como otros agentes productivos de distintos sectores de la economía nacional lo están haciendo. 

En el caso específico de la Industria Hípica, dicha preocupación es especialmente acuciante, dadas las características particulares de la actividad. Efectivamente, en el centro de una extensa cadena productiva, están las reuniones hípicas que se desarrollan en los hipódromos de nuestro país, verdaderos acontecimientos que son el corazón de toda la actividad. En dichas reuniones, centenares – miles, en no pocas ocasiones- de personas se reúnen para entretenerse realizando apuestas sobre las performances de los Caballos de Sangre Pura de Carrera (SPC), en jornadas de auténtico esparcimiento al aire libre que, cada vez en mayor medida, incluyen a familias enteras.

En este punto es vital destacar que las reuniones hípicas son el último eslabón de una extensa cadena de producción en la que miles de personas están directa e indirectamente involucradas, y cuyos puestos de trabajo se ven amenazados ante la paralización de la Industria Hípica. 

En términos concretos, estamos hablando de más de 370.000 puestos de trabajo, de los cuales más de 80.000 se desempeñan en establecimientos hípicos. Transportistas, periodistas, veterinarios, forrajeros, productores de suplementos alimenticios, herreros, ingenieros agrónomos, peones, vareadores, jockeys, criadores, alambradores, domadores, entrenadores, propietarios, trabajadores de servicios de los hipódromos (boleteros, mozos, personal de mantenimiento, limpieza, etc.), entre tantos otros: trabajadores y trabajadoras que son la Industria Hípica, y que encuentran en ella su diario sustento. 

En aras de obtener un panorama más completo de lo que está en riesgo, puede ser útil poner a la Industria Hípica en relación con el resto de las producciones agrícolas de nuestro país. Así, observaremos que, en 2017, la Industria Hípica representó el 10 % del Producto Bruto Agrícola argentino. En términos fiscales, esto supuso una fuente de ingresos de alrededor de 1200 millones de pesos. Esto sin contar los ingresos que representan para nuestro país las ventas al exterior de los caballos SPC, área en la que la Industria Hípica argentina aun tiene un importante margen de desarrollo. 

De público conocimiento es el hecho de que la mejor vacuna que la ciencia ha podido encontrar hasta el momento en la lucha contra el COVID- 19 es el aislamiento social. Evitar toda aglomeración de personas constituye a la vez un acto de responsabilidad sanitaria como una obligación ética. Este remedio, sin embargo, impacta de lleno en la Industria del Turf, la cual encuentra en las apuestas realizadas en las reuniones hípicas su principal sustento económico. Impacto que se torna más angustioso aun frente a los últimos estudios científicos, los cuales vaticinan la imperiosidad de que las actuales medidas de aislamiento y distanciamiento social sean mantenidas durante los próximos meses, incluso años. 

Para decirlo en pocas palabras: sin las apuestas, la supervivencia de la Industria – 370.000 puestos de trabajo- no será posible. Esta preocupante certeza tiene, sin embargo, un atenuante. La Industria Hípica cuenta con una herramienta que ya ha sido exitosamente implementada desde hace muchos años en el resto de los países que son potencia en la producción de caballos SPC, y que – insólitamente- aún no ha podido ser puesta en funcionamiento en nuestro país: las apuestas on line a través de las plataformas digitales de los hipódromos. La importancia de dichas plataformas radica en que las mismas permiten la realización de apuestas de modo remoto, evitando de ese modo la necesidad por parte de los apostadores de concurrir al hipódromo para participar presencialmente de la reunión hípica.   

No es necesario ahondar en la preponderancia que las plataformas digitales están teniendo en el sostenimiento de cada vez más industrias alrededor del mundo, y en su presencia innegable en el día a día de cada uno de nosotros. Basta con un razonamiento básico: frente a la imposibilidad de realizar eventos con un número alto de asistentes – como lo son las reuniones hípicas- la implementación de apuestas on line a través de los portales web de los hipódromos se alza como una alternativa evidente en aras de evitar la caída estrepitosa de la Industria Hípica. Ignorar este hecho equivale a ser indiferente frente al futuro de 370.000 trabajadores y trabajadoras que, desde mediados de marzo, están sumergidos en el desconcierto y la preocupación. Por esto, que el Gobierno Nacional inste a las autoridades provinciales a autorizar e instrumentar las plataformas digitales de apuestas correspondientes a cada uno de los hipódromos, será un importante paso adelante –entre muchos otros que seguramente tendrá que dar la Industria- en la lucha por la supervivencia de la actividad Hípica nacional.  

Por todo lo expuesto, solicito a mis pares en el Honorable Senado de la Nación acompañen con su voto la aprobación del presente Proyecto de Comunicación. 

 

Oscar A. Castillo.