"La industria del turf está gravemente amenazada y en un estadio terminal; aún así no bajaremos los brazos y seguimos trabajando para una pronta reapertura" / Don Guima

A propósito de la nota publicada por Don Guima titulada "Maldito virus, bendita agua y jabón", donde se analizó el efecto que la pandemia podría tener sobre el turf argentino, la Comisión de Carreras de San Isidro se preocupó por hacer algunos comentarios.

Dijo que "las carreras sólo podrán realizarse si se autorizan las apuestas. La Lotería de la Provincia de Buenos Aires le debe a San Isidro noviembre, diciembre, enero, febrero y marzo. Desde que se cerraron los bingos la recaudación de los mismos es de 0 (cero) o sea nosotros recibiremos del Fondo de Reparación el 9 % de 0 (cero) que obviamente da 0 (cero). Cuando se reabra el hipódromo debería recibir dicho porcentaje siempre y cuando decidan cumplir  la ley (pequeño detalle que el gobierno anterior -octubre y noviembre- y este no han hecho). El actual sólo pagó octubre y nos sigue debiendo de noviembre a marzo incluido; es decir la friolera de 5 meses o sea casi medio año. 

"O sea la única fuente de los ingresos serán las apuestas y los premios serán el 9% de las mismas como específica la ley. 

"Es sabido que en los últimos años los premios se nutrían en 2/3 provenientes del Fondo de Reparación y 1/3 de las apuestas. 

"No se entiende porqué el Estado se ha ensañado con la industria del turf desde el 2015 hasta hoy y queremos que quede bien claro, por todo lo referido, la pandemia de Coronavirus no tiene nada que ver, ya que hasta mediados de marzo la ayuda (palabra de dudosa aplicación ya que se refiere al cumplimiento de la ley), había sido prácticamente nula (el mes de octubre y fraccionado).

"El Jockey Club hizo un esfuerzo extremo y se endeudó para realizar pagos que no le correspondían ya que debieron haber sido del Fondo de Reparación. Los jockeys nos pagaron con una huelga y la Gremial con una insolente carta  con una vil acusación a la Comisión de Carreras de desvío del dinero recibido del Fondo de Reparación, e intimándonos a que le diéramos un cronograma de pagos de la plata que nos adeudaba el Fondo (una ridiculez esotérica, es decir incomprensible). La actividad se mantuvo en silencio y al final publicó un comunicado de confusa redacción. 

"Cómo verán la Industria del Turf, que emplea en forma directa a 80.000 personas, está gravemente amenazada y en un estadio absolutamente terminal. 

"Aún así no bajaremos los brazos y seguimos trabajando arduamente para una pronta reapertura."