La Copa del Mundo de Dubai se hará bajo un panorama desolador; ya hay más de 150 casos de Coronavirus y sumando / Don Guims

Tiempos atrás, para esta fecha, las charlas hípicas tenían sólo un tema dominante. No se hablaba de otra cosa que no fuera de la Dubai World Cup, ubicada siempre a finales de marzo.

La carrera creada por el Sheikh Maktoum en 1996 tendrá su 24 versión el próximo sábado 28 en Meydan, pero pocos son los que se detienen a pensar en ella.

La Saudi Cup le quitó el título de carrera mejor paga del mundo y varios de los astros de cuatro patas se fueron a correr a Riyad. El COVID-19 le saca ahora al público de las tribunas y muchos de los mejores entrenadores y jockeys del planeta se quedarán en su casa.

Meydan es un hipódromo inmenso a lo largo, a lo ancho y a lo alto. Butacas, palcos y suites estarán vacías. De hecho, es un panorama que ya se está viviendo en otros hipódromos no tan sofisticados de los Emiratos Árabes Unidos.

La Dubai World Cup 2020 será una carrera muda, casi fantasma. Desde su creación fue una extensión del aeropuerto. Una carrera bilingüe, trilingüe, con visitantes llegados de todo el mundo. Ahora, el mundo la verá por Tv.

La DWC fue creada por el jeque de Dubai en su intención de promocionar a ese emirato que es puerto libre, sede de muchas empresas multinacionales y un destino turístico que ha ido creciendo año a año. ¿Y el petróleo? No es Dubai justamente el emirato que lo tenga en exceso.

21 caballos norteamericanos figuran en las tarjetas de las carreras y la mayoría se emociona cuando se nombra a Sir Winston, ganador del Belmont Stakes al que montará Frankie Dettori.

Claro, otros piensan si Meydan no debe plegarse a la corriente de muchos hipódromos del mundo donde se han cancelado las carreras por la emergencia. Al momento de escribir este reporte, habían 157 casos confirmados en EAU y dos muertes.

El Rally de Dubai ya fue suspendido. También en los Emiratos están mandando a la gente que no se mueva de su casa. En ese contexto yo esperaría que la Copa del Mundo le haga un favor al mundo y quede para el año que viene. 

 

Un saludo,

Julio Guimaraes