Fotos Gentileza de Palermo

Cita di Río y Marcos Roberti ganaron su primer clásico / Don Guima

Es una pinga Cita de Río. Es potranca para ganar todos los clásicos que se proponga la hija de Equal Stripes criada por Santa Elena. Es la que ganó debutando por quince cuerpos en La Plata y perdió el Beazley por medio. Es la que comenzó con el Lobo Torres y  termina entrenando Marcos Roberti.

Es la clase de yegua que hubiese adorado criar Firmamento; es de la familia de City Banker ella, ganador de un Jockey Club; es la propia hermana de Cita di Luz, ganadora de tres y por rematarse en la subasta total y sin reservas de Santa Elena, a mediados de mes. 

Ganar de punta a punta un clásico altamente competitivo como salió la versión de este año del Bullrich no es para cualquiera. Se gana con decisión, con hambre de triunfo, con clase; se gana sin dar ventajas en el vareo.

Cita di Río ejercitaba en la cancha de Santa Elena, pero en los últimos diez días se mudó a San Isidro para estar más cómoda. 

Fernández Gon'alvez le dió intención a en la salida. Ponerla adelante desde el vamos no fue una improvisación sino parte de un plan elaborado. El jockey marcó el paso y en la recta la hizo atropellar desde adelante. Y cuando así sucede, las que vienen de atrás tienen que escalar una montaña para alcanzar.

Marcos Roberti ganó su primer clásico para alegría inmensa de Mónica López, su madre. Lo ganó un 8 de.marzo, pero en sus sueños lo viene ganando desde hace años.

Fue una tarde noche inolvidable para Marcos. Por su título clásico y por el éxito de Boca, cuyos colores tiene presencia en la chaquetilla de Santa Elena.

Cita di Roma llegó al disco con un pescuezo de ventaja sobre Carteame y casi tres sobre Moon of the City. Sankalpa, la gran favorita, quedó tercera.

 

Un saludo,

Julio Guimaraes