La tarde en que todos ganaron en Palermo y nadie se quedó afuera / Don Guima

Y hubo un momento en que Palermo dejó de ser hipódromo para convertirse en la casa de todos. Todos en el sentido más abarcativo de las cosas. En el que nadie se queda afuera.

Palermo fue inclusión, diversidad positiva. Fue abrazo en la tarde de sábado. Fue agasajar a la gente de Asdra, que tanto hace por las personas  con Síndrome de Down, y por Cilsa. Fue darles un espacio para que sientan iguales en un mundo desigual. Es que Down es Up.

Palermo fue pasarela para gente con capacidades diferentes. Se divirtieron desfilando junto con Benito Fernández, cuya sensibilidad lo lleva siempre a estar donde hay que estar.Desfilaron como si fueran profesionales de la moda. Desfilaron como gente común. Como lo haría usted y yo. Con defachatez y timidez al 50 por ciento.

Desfilaron también los alumnos de la Escuela de Aprendices de La Plata, enfundados en las chaquetillas diseñadas en la Universidad de Palermo.

Desfilaron las chicas del stud Las Diosas, la única caballeriza integrada sólo por mujeres y cuyas sedas de colores fueron presentadas ahora en público.

Fue un Palermo para todos, sin divisiones. Siempre lo es, pero ahora se notó más.

 

Un saludo,

Julio Guimaraes