EN LA FIESTA INOLVIDABLE DEL PELLEGRINI, UN CABALLO BRASILEÑO FUE EL MEJOR / Don Guima

Ganó un caballo nacido en Brasil el Gran Premio Carlos Pellegrini (Gr.1), la carrera de milla y media en pista de hierba más importante de América del Sur.

Ganó Nao da Máis (Brz), con Carlos Labor en la silla. Fue un líder durante todo el tiempo. Estuvo adelante en el comienzo, en la mitad y en el final de la competencia.

Le ganó por 3/4 de cuerpo al mejor potrillo de la Argentina. Le ganó a Miriñaque siendo visitante, a 1200 kilometros de su casa. En el hipódromo de San Isidro, Nao da Máis ganó su cuarta carrera de Grupo 1 y podrá avanzar varios lugares en el ranking longines.

En su país, había ganado el Derby de San Pablo antes de conquistar Buenos Aires.

Su triunfo de ahora lo pone en posición de ser el favorito para el Longines Gran Premio Latinoamericano, que se hará en marzo por medio millón de dólares para repartir, otra vez en San Isidro, o viajar a Londres para Royal Ascot.

Nao da Mais (T.H. Approbal) corrió sin apuro desde el comienzo y conservó energias para resistir el veloz avance de Miriñaque, que lo puso en peligro en el final.

El día del Gran Premio Carlos Pellegrini tuvo otras carreras maravillosas. Springdom (3, Sebi Halo) ganó el "Gran Premio Feliz de Alzaga Unzué" (Gr.1) y se consagró como el rey de los velocistas. "Top one Scape (4, Cityscape), un caballo con tres clavos en una pata, ganó el "Gran Premio "Joaquín de Archorena", en la milla, y fue un éxito de la ciencia veterinaria.

Pero el momento más emocionante del día fue con la despedida de Pablo Falero, que a los 53 años y con 8886 victorias, incluyendo 116 Gr1, decidió que era hora de retirarse.
Antes de salir a correr en Pellegrini, Pablo saludó a todos los colegas que serían sus adversarios en la pista y se fundió en un eterno abrazó con Jorge Ricardo, el jinete más ganador del mundo con más de 12.900 carreras ganadas y esa fue una foto histórica.
Cuando San Isidro ya era noche y quedaba poca gente, desmontaron el disco de ese alto poste de madera por el que cruzó miles de veces y se lo obsequiaron para que lo guardará en su casa.