PABLO FALERO, EL ÍDOLO CANDIDATO A ENTRAR EN UN SALÓN DE LA FAMA / Don Guima

Hace pocos días se cumplieron 38 años de su debut, en San Carlos. Parece mentira que este domingo se despida en San Isidro. El espectáculo continuará sin el uruguayo. Será difícil no notar su ausencia en cada final.

Pablo eligió irse antes de que el tiempo lo eche. Se va el último ídolo de las carreras. El que sería admirado por Legui, si viviera.

Quiero soñar con que gana el Pellegrini y los otros dos grandes premios del 14 de diciembre. Que da triplete el hombre. Y que a la noche del sabado revisa su decisión de retirarse y opta por quedarse un tiempo más.
Lo del triplete puede darse perfectamente; lo otro quizá sea más difícil.
"En mi vida imaginé llegar tan lejos", cuenta Pablo cuando se lo consulta. Está sensible. Recordar algunos hitos de su trayectoria lo justifica.

Habrá que ir el 21 de diciembre a Palermo donde tendrá una carrera homenaje o viajar a Maroñas el 6 de enero para verlo una vez más en acción antes de que cuelgue la fusta para siempre.

La última fusta de Falero, sus guantes, breeches y antiparras vaya uno a saber qué destino tendrán. Tal vez las tenga comprometidas o se conviertan en material de culto.


Las estadísticas del Stud Book Argentino dicen que aquí ha ganado 8886 carreras, con 116 de Grupo 1 y sumando.
Pero Pablo es más que números duros. Es casi una institución en si mismo, es palabra santa opinando de caballos, es una voz autorizada en materia hípica.

Le pregunté hace poco qué jockey elegiría para darle sus caballos cuando se ponga a entrenar, desde el 2 de enero. No me dió un nombre, pero me dijo que deberá ser alguien con mucho compromiso entre sus virtudes.

Pablo lo tuvo; lo tiene. Deben ser pocos los dueños de caballos a los que no le ha montado uno para llevarlos al triunfo o en la cancha para pasarles el scaner en los vareos.

-¿Cómo te gusta el mate, Pablo?
-Amargo y de yerba canaria, aclara.

Otra vez le pregunté cómo le correría a Falero si lo tuviera de adversario. "Le perdería el respeto", me dijo.

Pablo ha sido -lo es- un faro para muchos jockeys, un punto al que mirar durante los desarrollos.

Este jueves 12 es su fecha de su cumpleaños. 53. Si es amigo, apúrese a saludarlo.Si es cabulero juéguelo a la quiniela. Pablo trae suerte.

El Salón de la Fama del turf argentino o uruguayo aún no existe; habría que crearlo rápido para introducirlo a Falero y que sea el primero. Qué estamos esperando.

 

Un saludo,

Julio Guimaraes