ES SICARIO RECIBIÓ MOLESTIAS Y LE DIERON LA VICTORIA / Don Guima

Dos veces molestó Bekir a Es Sicario durante el clásico Carlos Gardel (L), en Palermo. La primera en la suelta, después a cien metros del disco, cuando de un pechazo lo desestabilizó, desconcentrando su avance.
Fue reclamo y distanciamiento entonces; el comisaristo hizo que Bekir pagata con la victoria su incorrección competitiva del epílogo.
Fue éxito por distanciamiento el de Es Sicario, el quinto en diez salidas.