PURE NELSON CONSTRUYÓ UNA VICTORIA A BASE DE BRAVURA /Don Guima

Bravura. Carácter. Templanza. De eso tiene Pure Nelson, un caballo de carreras con los recursos necesarios para pelear las victorias cada vez desde el inicio de sus tiempos competitivos.

Es hijo de Mount Nelson. Podría serlo del coraje también. Su madre es Pure Dame. Podría serlo la valentía.
Hay caballos que pierden sin rendirse y que ganan dándolo todo. Es el caso del que se refiere está nota.

Pure Nelson doblegó por la cabeza a Emotion Orpen -otro Titán de las pistas-, en un final dramático, de esos por los cuales uno redescubre porqué hace del turf su deporte ravorito.

Le vino a ganar el caballo de Firmamento siempre, pero se plantó al frente el de Tatino Ibáñez. Lo acosó Emotion Orpen, le hizo echar el resto, lo obligó a trabajar cada metro. A sacar lo mejor que tiene. Y eso hizo el caballo de Parque Patricios.
Fue un mano a mano que duró los últimos 800 metros del clásico OSAF (G3), en La Plata. Emotion Orpen no se quedó con nada. Pure Nelson lo dió todo, otra vez.

Que se encuentren de nuevo es el deseo del pueblo burrero. En La Plata podrá suceder el día del Gran Premio Dardo Rocha. O quizá en el Pellegrini de San Isidro, rodeados de otros nacionales y extranjeros.

Y más allá está el Latino, que el año próximo se corre de local en el hipódromo del Jockey Club. Pure Nelson participó del último, en Chile, y le fue bastante bien.

En el horizonte de Pure Nelson hay muchas carreras por ganar. Son las mismas que se le presentan a Emotion Orpen. Y en el exterior hay más.