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BALOMPIÉ FUE UN DURO DE VENCER EN LA PISTA DE PALERMO / Don Guima

Estaba pesada la cancha de Palermo cuando Balompié ganó el Gran Premio de Honor, en abril del año pasado. Volvió pisar arena mojada este jueves, para su victoria por medio cuerpo sobre Sólo un Momento en el clásico Vicente L. Casares (Gr2), de Palermo.

Pero quedarse únicamente con que Balompié es un gran barrero sería llamarse a engaño y desmerecer su talento. En rigor, es un buen fondista, nacido para las carreras largas. De hecho, sólo dos veces en su campaña de 19 presentaciones corrió por debajo de los 2000 metros.

Balompié es el que entró cuarto en un Nacional siendo perdedor y el que corrió con acierto otros Grupo 1. El Balompié modelo 2019 es uno competitivo, tanto en el césped como en la arena.

En su triunfo del Casares siguió desde el segudo puesto a a Cómico Romano buena parte de la recta. Le mostró al puntero que estaba ahí, atento, mientras Sólo un Momento galopaba tercero, esperando su tiempo.
Antes de llegar a la recta Balompié desalojó a Cósmico Romano de la primera posición y se hizo cargo del espectáculo. Lo que vino después fue plantarse adelante y no permitir que su escolta lo comprometiera más de lo debido.

Primero Gregorio Vivas y luego su hijo Marcelo forjaron el VC de este gslopador nato; el negro Campos cuida su salud y Juan Cruz Villagra volvió a estar en sus riendas.