LA CARRERA DE CABALLOS MÁS ELEGANTE DEL MUNDO ESTÁ EN PARÍS / Don Guima

PARÍS.- Sentado en la vereda de Fouquet's, tomando una copa en el célebre restaurant parisino ubicado en el 99 de Champs Elysées, frente al Lido y a la casa central de Louis Vuitton, me impresiono por la cantidad de japoneses que veo pasar. Algunos hacen fila para entrar en la famosa tienda y así comprar carteras de 3000 euros. Otros sacan tickets para la función nocturna del cabaret más famoso del mundo; cuesta €30. Más de cuatro se acercan a un kiosco de diarios para pedir la última edición del Racing Post. O del París Turf. Se los consigue por 4.

Los ciudadanos japoneses vienen en esta época del año a Francia en tren de turismo. En realidad vienen siempre. Las máquinas Nikon los volverían inconfundibles si no fuera porque primero quedan en evidencia por sus rasgos faciales. Los vi temprano sacándose selfies en la zona del Louvre, por la calle Rivoli; estaban en Notre Dame, compungidos; los volveré a ver en Longchamp, este domingo.

Muchos vienen a París para alentar a tres caballos de su misma nacionalidad en el Qatar Prix l' Arc de Triomphe: Kiseki, Fierement y Blast Onepiece contra la fabulosa Enable. Tres caballos para intentar vencer a la yegua inglesa. ¿Podrán?

Los japoneses ya estuvieron cerca de ganar la carrera más elegante del mundo con Orfevre en 2012 y 2013. Lo vencieron dos hembras de manera consecutiva: Treve y Solemia. Mire usted.

Hay un cuarto caballo cuyo nombre remite a la isla, aunque de origen británico. Se llama Japón justamente y si aquellos tres son buenos este es temible.

El sábado amaneció lloviendo aquí y quienes tienen intereses en el Arco enseguida linkearon el pronóstico del tiempo con el estado de la pista de césped, tan verde que parece pintada. El agua la dejó blanda. Blanda para todos.

La reunión sabatina fue una buena manera para ir calentando motores. Y para hacer un estudio de campo en el caso de quienes no conocíamos el nuevo ParisLonchamp. El hipódromo tiene un aire futurista, es funcional, pero ha perdido glamour. Lo mismo opina Fernando Savater, con quien volví a cruzarme en un hipódromo. "Era uno de los sitios más hermosos de Francia; ya no lo es", me dijo mientras mirábamos los caballos de la cuarta carrera.
Conocí a Savater el día en que Treve ganó el Arco, entrenada por (todos de pie) Criquette Head. Ahora fue la segunda vez que nos vimos. Espero que la próxima sea en Palermo, al que conoce bien y dónde tiene ganas de ir.
Aquel año de Treve, estábamos con Coco Valle y su hijo Ezequiel quien otra vez se dió el gusto de estrechar la mano del autor de "A Caballo entre Milenios".
Ezequiel Valle tiene el nerviosismo que provoca ser uno de los expositores en la 53 Conferencia Internacional de Autoridades Hípicas, prevista para el lunes próximo en el 46 de Place Abel Gance, cerca de Roland Garros. Son los típicos nervios derivados del profesionalismo y la seriedad con que encaró la convocatoria que le hizo la IFHA.
El director de Firmamento relajó un poco con la victoria de Technician en el Prix Chaudenay, un Grupo II con 200.000 para repartir y 2800 metros de recorrido. Se trata de un hijo del padrillo Mastercraftsman, nada menos.

Diego Zavaleta se mueve como pez en el agua en Longchamp. Vino como enviado especial de San Isidro y recorrió el hipódromo con Dennis Loh, de Hong Kong. Su agenda para la tarde del sábado remataba con la venta de caballos de Arqana, en Saint Cloud.

Este Arco puede entrar en la historia de las carreras de caballos, pero la ciudad aún no sabe que se corre. Contrastando con versiones anteriores, hubo mucha menos publicidad.

Enable y Frankie Dettori están para romper récords. Considerada como la mejor yegua del mundo, Enable va por su tercer triunfo en la carrera. Si lo consigue, habrá que ir pensando en hacerle un monumento junto al de Gladiateur, el caballo que desde el bronce da la bienvenida en la entrada a los visitantes de Longchamp. Frankie buscará su séptima victoria. Empezó el fin de semana con el pie derecho, pues ganó el Prix de Royallieu (Gl) con Anapurna superando una investigación debido a una supuesta infracción contra Christophe Soumillón, justamente el jockey que en el Arco montará a uno de los caballos llegados desde Japón.

 

 

 

Un saludo,

Julio Guimaraes