EL CORAZÓN DE UN HOMBRE SE PONE A PRUEBA CON CADA CARRERA / Don Guima

El corazón de una persona suele latir entre 60 y 100 veces por minuto. Vaya uno a saber a qué velocidad palpitó el de Tatino Ibáñez cuando vio atropellar a su caballo Miriñaque en el final de la Polla de Potrillos, a más de mitad de cancha.

Ganó el primer pase de la Triple Corona un propietario que por primera vez la corre con sus colores, los del stud Parque Patricios. Un dueño también criador, pues a Langostura, madre de Miriñaque, la había comprado y estaba entre sus bienes cuando parió al potrillo, aunque tardó en avisar del pase al Stud Book Argentino.

"Miriñaque es muy buen caballo", le dijo Tatino a este cronista cuando se cruzaron por primera vez en la tarde de Palermo, antes de la primera. "Va en camino a ser crack", ensayó algunas horas después, ya con la copa inmensa entre sus manos por el triunfo en la Polla.

Tatino siente las carreras como a un amor. Fan de Huracán, hombre del fútbol, dice que "una pasión se mata con otra pasión".Y el Turf es lo que ahora lo puede.

Ibáñez contó que después de comprar a la madre de Miriñaque en De La Pomme la mandó al harss El Mallín, de Antonio Bullrich, donde hizo sus primeros pasos como criador. Quemero y reconocido cuervo se juntaron ahora para disfrutar el triunfo del hijo de Hurricane Cat.

Desde este sábado María Cristina Muñoz es entrenadora récord del turf Argentino. Ninguna mujer antes ganó aquí la Polla de Potrillos como cuidadora. Habría que viajar hasta Francia para encontrar una hazaña similar, pues en Longchamp la entrañable Criquette Head supo de victorias en la Poule d'Essai des Pouliches.

María Cristina prefiere los estiletos a las chatitas. La ventanilla al pasillo en el avión. Además de entrenar caballos, está en una empresa que da muchos puestos de trabajo.

Pasó la noche del viernes en el stud. Su amiga Sandra la había invitado a comer, pero la cuidadora no aceptó y se quedó a dormir cerca del caballo.

Dueño y preparadora son agradecidos. Recuerdan que Bullrich les dió una mano para afincar en Palermo sus caballos. La gracia se volverá sana rivalidad cuando Huracán y San Lorenzo vuelvan a coincidir jugando a la pelota.

Para Leandro Fernández Gonçalves también fue su primera vez en la Polla de Potrillos. El jockey soltó bien con Miriñaque, lo metió en un cuarto puesto en los primeros metros y enseguida lo bajó al octavo, mientras aTetaze se daba el gusto de correr adelante.
Desde esa posición mezcladita, le fue buscando un carril cómodo para avanzar. Casi la misma estrategia uso Román Joy, después su escolta. El plan era entrar en en derecho final abiertos, sin tapones.

Por la mañana María Cristina le había enviado al jockey un mensaje por Whatsapp.
-"Miriñaque está muy bien, te lo preparé para que te luzcas y quiero que lo corras como se te presente la carrera. La decisión es tuya", escribió la entrenadora.
-"Vamos María, que la suerte nos acompañe", replicó el jinete.

La recta de Palermo es eterna. Da tiempo para atropellar en doble turno si se viene de atrás. Te puede mandar al cementerio corriendo adelante.

Román Joy le ganó la disparada a Miriñaque en los cuatrocientos, para colocarse en zona de ataque. Fernández Gonçalvez enriendó al tordillo y lo mandó a la guerra. En su avance parecía de la caballería.

A Tatino se le salía el corazón por la boca. Alentaba como en la cancha. El hombre que mira las carreras desde su mesa en el segundo piso del Paddock, debajo de un televisor y a metros de la ventanilla de juego, esta vez lo hizo desde las graderías. Después se supo que no le jugó ni un boleto.
"Todo no se puede", diría ante la consulta del cronista. Rafael Pascual, amigo de toda la vida de Tatino, estaba ahí confirmándolo todo.

Rafa es el otro dueño de Miriñaque y quien compró la mitad del caballo por elección de su hija Monchi.
Pascual pudo haber corrido está Polla con dos, porque también tiene acciones en el lesionado Amiguito Calificado.

Pascual es radical. Tatino peronista. No hay antinomias que puedan separar a estos dos amigos de la vida.


El Café Rivas, de Estados Unidos y Balcarce, fue la sucursal del hipódromo a la hora de los festejos. Mesa para 30, cerveza y vino, pastas con estofado, empanadas y carnes. En la cabecera Ibáñez y Pascual. Como centro de mesas, los trofeos de la Polla.

Fue noche de emociones en San Telmo, de reconocimientos públicos y agradecimientos para María Cristina, para hablar de la amistad, para soñar con lo que viene.

En noviembre llegará el Nacional y Bullrich quiere que Miriñaque corra como potencial ganador de la Triple Corona. Para esa instancia primero deberá ganar el GP Jockey Club.
San Isidro lo esperara con los brazos abiertos. También a Román Joy, que seguramente irá por la revancha.

 

Un saludo,

Julio Guimaraes