ROMANET ANALIZÓ LOS EFECTOS DEPORTIVOS, ECONOMICOS Y POLÍTICOS DE ENABLE / Don Guima

El año pasado se convirtió en el único caballo de carreras sin distinción de sexos en ganar el Qatar Prix de l'Arc de Triomphe en dos hipódromos distintos. Y en algunas semanas buscará conseguir el triplete, ya en ParisLongcham.

Enable, pues, se enfrentará al más grande desafío de toda su campaña profesional. Aficionados de todo el mundo estarán allí para ser testigos de un momento histórico y millones la seguirán por Internet. La cuenta regresiva ya empezó. La largada se dará el siguiente 6 de octubre.

Enable ganó el Qatar Prix de l'Arc de Triomphe de 2017 en Chantilly y repitió el año pasado, en la reapertura de ParisLongchamp. De volver a ganar podría convertirse en la mejor yegua de todos los tiempos. Y lo mejor que le puede ocurrir a la mejor carrera del mundo es tenerla en la pista.

En declaraciones exclusivas  para Don Guima, Louis Romanet, titular de la Federación Internacional de Autoridades Hípicas, hizo un análisis desde el punto de vista deportivo, político y económico del fenómeno Enable.

"El éxito de Enable contribuirá este año al desarrollo de la cobertura mediática de las carreras de caballos en todo el mundo.

"De hecho, intentará la hazaña única, nunca lograda, de ganar el Qatar Prix de l'Arc de Triomphe por tercera vez. Por lo tanto, se la puede comparar con un atleta que ganaría la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos o los Campeonatos del Mundo en la misma disciplina tres años seguidos.

"En lo que se refiere a la economía, las apuestas para el Qatar Prix de l'Arc de Triomphe se realizaran en todos los principales países hípicos de Europa, Asia y América.

"Por otro lado, el valor comercial de Enable como yegua madre ha aumentado de forma significativa, permaneciendo muy distante del que podría haber sido alcanzado por un semental que hace más de 100 servicios por año.

"Es de esperar, sin embargo, que su descendencia contribuya a la mejora del elevage mundial como la de otras ganadoras del Arco de Triomphe".

Un saludo,

Julio Guimaraes