¿CONOCEN LOS ENTRENADORES EL REGLAMENTO GENERAL DE CARRERAS? / Don Guima

Otra vez un caballo argentino es sospechado de haber participado -y ganado- en una carrera de Grupo 1 ayudado por una sustancia no permitida para la competición. Ahora se trata de la potranca Ondina Dubai, que resultó primera en las Mil Guineas de San Isidro y dió positivo a dexametasona en el análisis antidoping realizado en el Laboratoire des Courses Hippiques, en Francia.
De confirmarse, perderá la carrera y estará suspendida por algún tiempo, como su entranador.
No es la primera ocasión que ocurre algo así desde que los resultados de los grandes premios de Palermo y San Isidro son testeados en aquel laboratorio de excelencia.

En este caso en particular se supo que en la semana previa a las Mil Guineas San Isidro ordenó test precompetitivos a todas las participantes y el resultado fue negativo. Se sospecha, entonces, que el tratamiento se realizó entre aquel acto y el día de la carrera.

La dexametasona figura entre las drogas de la categoría C de las no permitidas y veterinaria mente se la usa comunmente para desinflamar o infiltrar.
Aunque no se trata de una sustancia que redobla el rendimiento, su uso configura una infracción al reglamento y el hecho impacta en la buena imagen del deporte.

El Reglamento de Carreras es la hípica lo que los 10 Mandamientos a la religión, pero se intuye que no todos lo han leído con detenimiento. Da la impresión de que muchos no conocen a fondo las reglas de juego; de lo contrario habría más cuidado en no romperlas. Imprimir una copia para cada entrenador y pedirles que lo estudien artículo por artículo podría ser una solución primaria.