POR UN ACCIDENTE, LAS CARRERAS CUADRERAS VOLVIERON A LAS NOTICIAS / Don Guima

Algunos medios periodísticos dedicaron tiempo y espacio a cubrir la información del accidente ocurrido en una carrera cuadrera en Nogoyá, donde uno de sus competidores se fracturó y debió ser sacrificado.

El tratamiento de la información no fue del todo profesional en algún portal de noticias, que tituló con que el caballo fue obligado a correr fracturado, lo que hubiese sido un acto de crueldad impensado, cuando en realidad la lesión se desencadenó al promediar la competencia.

Algunos de los textos, inclusive, se detienen en el hecho de la supuesta decisión de sacrificarlo de un balazo por la gravedad del asunto como para darle un cariz más dramático al tema, similar a aquel otro accidente registrado hace poco en una cuadrera de Corrientes, donde el jockey rodó y debió amputársele una pierna.


Más allá de lo periodístico y lo judicial, pues el caso de Nogoyá derivó en una denuncia por maltrato animal, lo cierto es que el ámbito de las cuadreras se debe una autocrítica, para encontrar sus debilidades y poder, inclusive, crecer como actividad que atrapa el interés de muchos argentinos.