TURF. EL ENVIDIABLE PROBLEMA DE TENER UNA POTRANCA CAMPEONA / Don Guima

Chic Nistel no perdió nunca en La Plata. Y nunca quiere decir que ganó las ocho que corrió. Siete a los dos años y una -la última- a los tres.

Los recortes periodísticos de la época dicen que pagaron 300.000 por ella en la Venta Copa Mayo de Firmamento, el año pasado.
Se crió en Mar del Plata y se entrena por allí. Su única derrota fue en Palermo, donde cruzó cuarta en el Gran Premio de Atucha.

La cuida Zapico. El hombre había sacado otro producto precoz y ligero en 2016, con Bethismal. Lo mantuvo imbatible durante cinco encuentros. Recibió ofertas. No cerró tratos. Luego perdió el invicto en Palermo.


Chic Nistel parece tener la vaca atada en el Bosque. Probó llegar bien a la milla y agarrarse en pista pesada. La Polla de Potrancas de La Plata será su próximo desafío. Zapico irá por ella. Se lo confirmó a Don Guima esa semana.

Chic Nistel tiene pedigrí como para que la tiendan, y correr la larga, pero eso no es la especialidad del cuidador, con alto nivel de eficacia en las carreras rápidas. De sus 48 presentaciones este año en La Plata, Zapico participó en 28 pruebas de hasta 1100 metros y de sus 24 de intervenciones en Palerno 19 veces fue hasta 1200.

¿Habrá Chic Nistel en los 2000 metros del Selección? La pregunta es un poco apurada, pero interesa. De todas maneras podría ni llega a correrla si la cambian por plata.