REPERCUSIONES DE LA CUÁDRUPLE RODADA. ¿QUÉ OPINARON LOS LECTORES? / Don Guima

Del accidente que involucró a cuatro caballos y sus jinetes en la decimocuarta carrera del miércoles en San Isidro, el que peor la llevó fue Cuervo Campeón, que se fracturó y debió ser sacrificado. Los jockeys tuvieron distintos grados de lesiones, siendo Jorge Ricardo el más complicado.


Ser jockey, se sabe, es una profesión de alto riesgo. Supone tutearse permanentemente con las desgracias.

Los medios periodísticos atendieron la noticia informando con objetividad, sin agregarle más dramatismo al que ya tenía el caso. En las ediciones on line de varios diarios, los lectores aprovecharon la chance que se les brinda de comentar las noticias para denigrar al turf gratuitamente, apoyándose en el accidente.

Una lectura rápida de los comentarios de los lectores de TN o La Nación permitirá descubrir cómo la gente en gran mayoría prefería saber sobre la salud de los caballos antes que preocuparse por la de los jinetes, pidiendo que se prohíba el turf por considerarlo como una actividad ligada al maltrato animal.

Cómo si se tratara de pañuelos verdes y azules, que defienden a una o las dos vidas, las expresiones de los lectores sirvieron como termómetro para medir cómo se ve a la hípica en el afuera. Y no se la ve bien.

Acaso la industria tenga una porción de culpa por no saber comunicar sus bondades y haber aceptado por mucho tiempo el estigma social que le han cargado.

Generar una nueva imagen, evangelizar, deberá ser la tarea de todos quienes aman al turf, mostrando la parte llena del vaso y explicando a nuestros amigos porqué hacemos de las carreras de caballos nuestro deporte favorito; para que los escépticos dejen de serlo u opinen con mayores herramientas.

Un saludo,

Julio Guimaraes