PURE NELSON NOS HIZO REDESCUBRIR PORQUÉ AMAMOS LAS CARRERAS DE CABALLOS / Don Guima

Ver ganar a Pure Nelson el Gran Premio 25 de Mayo emociona. Dan ganas de salir corriendo a la pista para abrazarlo. Verlo perder a Glorious Moment tan solo por la cabeza forzando un final de epopeya invita a redescubrir porque elegimos el Turf como deporte favorito.

Dramatismo, emoción, sentimientos llevados al paroxismo regaló la carrera patria de San Isidro, durante una reunión armada y llevada adelante con profesionalismo.

Ya todos saben que Pure Nelson fue el caballo argentino mejor clasificado en el Latino del Club Hípico, en Santiago, y que su dueño debió poner un billete para anotarlo. Aún con la victoria en el 25 de Mayo, Tatino Ibáñez no recuperó lo gastado, pero obtuvo lo que nunca antes: un Grupo 1, que en los hipódromos es una carrera de campeonato.

"Y.., tendría que ganar...", comentaba Tatino a este cronista en la víspera del triunfo cómo quien sabe que tiene al mejor caballo pero es conciente de que mil fijas han perdido.

El hombre de la voz ronca, producto acaso de gritar cientos de goles de Huracán, no quiso ver el final de la carrera donde su pingo se venía en punta. Lo vivió de espaldas a la cancha, cómo quien cierra los ojos cuando patéan desde los doce pasos un penal y no quiere ver si va adentro o desviada.

No estaba en la popular del Tomás A. Ducó, Tatino. Estaba en la Tribuna de Profesionales. "¿Ganó el de adelante?, le preguntó a algún circunstancial compañero de escalera apenas cruzaron el disco. La respuesta positiva dió paso a los gritos. Casi al Dale Campeón, Dale Campeón.

Fue un triunfo de punta a punta, como aquel del Globito en el Metropolitano del 73, con 63 puntos a favor, y con Carlos Babington bien cerca.

Los colores del stud Parque Patricios que defiende Pure Nelson son los de Huracán, claro está, pero ese mismo blanco y rojo también remite al escudo de UCR tan afín a Rafa Pascual, quien fue presidente de la Cámara de Diputados de la Nación durante el gobierno de De la Rúa y amigo de toda la vida de Tatino. Pascual es semi dueño de Pure Nelson, por lo menos desde el afecto.

Después de terminada la carrera Pascual se fue a recibir gente del interior con vistas a la convención de su partidido, el lunes. Un correligionario suyo  aportó el dato con mucho de  coincidencia. El Gran Premio 25 de Mayo-Copa Enrique Olivera lo ganó un caballo al que adora Rafa, con Gustavo Posse y Eduardo Angeloz (h) en la tarima entregando premios.

Un brindis a la distancia

La victoria de Puré Nelson se vivió también en NYC, donde por la noche la entrenadora María Muñoz, socia de Tatino y quien presentó al caballo en el Latino, hizo reservaciones para festejar en Balthazar, un restó que evoca a las brasseries parisinas en pleno Soho. Junto a su amiga Sandra, el primer brindis fue con Aperol Spritz y Gin Tonic.

San Isidro ya había apagado sus luces y Tatino viajaba hacia San Telmo para festejar en su Café Rivas, de la calle Estados Unidos.

"El jockey hizo un gran trabajo. Le dió el plus que necesitaba para llegar a los 2400 metros", decía Ibáñez en la segunda charla con Don Guima en 24 horas. "Ahora seguro que lo van a venir a comprar. Habrá que esperar y ver el almanaque. Pero seguro que seguimos en el pasto, pero en el de San Isidro porque el de Palermo es distinto".


Criado en Rodeo Chico, Pure Nelson hizo lo que no se acostumbra: ganar en su primera presentación luego de correr un Latino en el exterior. Si no se vende, el próximo quizá lo corra como local.

Un saludo,

Julio Guimaraes