APUESTA INSÓLITA. VEINTE MILLONES DE DÓLARES DISPONIBLES PARA LOS QUE PUEDAN VENCER A MAXIMUM SECURITY / Don Guima

Cuando leí que los dueños de Maximum Security pagarían cinco millones de dólares a cualquiera de los cuatro caballos que se beneficiaron principalmente de su distanciamiento en el Derby de Kentucky me acordé del match entre War Admiral y Seabiscuit de 1938, donde sus propietarios los enfrentaron en Pimlico para defender honores y egos.


Aquella historia que terminó con la victoria del caballo símbolo del sueño americano en tiempos de la Gran Depresión se toca con el romanticismo de esta de ahora, con dueños listos a vengar a golpes de billetes a su caballo maravilla, desalojado del primer pase de la Triple Corona.


Las condiciones de los West, propietarios de MS, son simples. Pagarán hasta 20 millones de dólares si Country House, War of Will, Long Range Toddy o Bodexpress vuelven a adelantarse a su caballo en cualquier carrera de aquí a fin de año. Y pedirán un millón de dólares por cada uno a los que venza. En caso de imponerse Maximun Security las ganancias serán donadas a una fundación para asistir a jockeys accidentados.


La apuesta es realmente tentadora y redescubre caminos por los que el Turf mundial podría transitar para ganar simpatías, tan necesarias en estos tiempos de "likes y me gustas".


Atar los resultados de las carreras a obras de caridad es un método que podría replicarse sin que se lo tilde de demagógico, pues el fin es más loable que marquetinero.


No hace mucho alguien por acá pensó en la conveniencia de crear un sistema por el cual cada caballo que compita en un gran premio represente a una entidad de bien público para que obtenga un premio en caso de que su caballo ganase. O que los alumnos de los quintos años secundarios sean beneficiados con sus ansiados viajes a Bariloche gratis para toda la división si aciertan tal o cual concurso hípico.


Generar empatía a partir de programas de caridad o acciones por las que la industria llame la atención de los desprevenidos, son herramientas necesarias para la construcción de un futuro mejor.


Los dueños de Maximum Security han logrado que se hable más de su caballo que el del ganador de la segunda instancia de la Triple Corona. Quien sabe si alguien levanta el guante al desafío planteado, pero ya han puesto el tema sobre la mesa de cualquier conversación.

Un saludo,

Julio Guimaraes