MARCOS ROBERTI HIZO REALIDAD LO QUE SOÑÓ UNA Y MIL VECES/ Don Guima

El lunes que viene cumple años y el regalo se lo anticipó Alumbres, el caballo al que entrena. Con Pablo Falero en la silla y los colores de Savini, Alumbres salió de perdedor en la quinta del programa de este miércoles en San Isidro y Marcos Roberti tocó el cielo con las manos. Lograba lo que tantas veces había solado.

Aún sin licencia oficial porque su edad no se lo permite, Marcos va para los 17. Le tiran más los caballos que los libros. Boca es casi su primer amor. Es hijo de Mónica López, de quien heredó el gusto por los caballos, y de Alberto Roberti, su papá fallecido a quien de chico le sacaba la revista Palermo para estudiar las carreras.

Marcos ya vivió en el turf lo que muchos no han podido en toda una vida. Sabe lo que se siente ganar un Pellegrini con sus padres, un Latino o ir a correr a Ascot. Sabe, también, lo que duele cuando un pingo querido se lesiona, como Sixties Song esta semana.

Marcos, y tal vez lo mejor, es un pibe agradecido. Un rato después de su primera éxito, compartida para la estadística con José Tomás, posteó un largo mensaje en su cuenta de Facebook recordando a todos los que contribuyeron para su victoria. “Muchas gracias a los que hacen posible que se dé este triunfo, porque salen los que están en la carrera no los que trabajan día a día para que se den estas cosas lindas, desde el peón/capataz Marcelo Ruiz, los otros compas Diego Martínez, Leo Mundell, César Acosta, Alexis Perichon, Memo, Nano, Chocho, Carlitos, herrero. Todos a festejar y que sigan los éxitos”, dijo.

Se va haciendo hombre, en forma rápida. En Youbute hay un video con un reportaje que le hizo la gente de San Isidro hace tres años. Vale la pena volver a verlo para comparar a aquel Marquitos con este Marcos.