SU MAJESTAD WINX SE RETIRÓ A LO GRANDE. ¿CUÁNTO COSTARÁ SU PRIMER HIJO? / Don Guima

El diario español Marca, que no suele dar coberturas a los temas turfísticos, se refirió en extenso al retiro de Winx. Dijo lo siguiente:

Se ha ido como merecía. Y es que 'Winx' ha cerrado su capítulo como corredora logrando su victoria consecutiva número 33, 25 de ellas Grupo 1, es decir, la mejor entre las mejores.

La yegua australiana conquistó en las primeras horas del sábado su tercera LONGINES Queen Elizbeth Stakes, cerrando una larga lista de premios que le han elevado a la categoría de estrella del país oceánico. Cierra su periplo sobre el verde sin dar el salto a Europa, pero su manera de galopar y lo de lograr terminar la primera en sus últimas 33 carreras, la colocan en el olimpo de los caballos míticos. 25 millones de euros ganados y 37 victorias son los números de la que pasa a ser la yegua madre más cotizada del planeta.

Nadie ha igualado sus números, ni su manera de ganar, ya que lo ha hecho rematando de forma heroica en los últimos metros, reventando a todos en punta, dominando la recta y todo por esa capacidad que tiene como ningún otro caballo de una frecuencia de tranco que ha desafiado cualquier norma de la física.

Australia ha vivido emocionada los últimos días de 'Winx' como corredora. Los informativos han hecho conexiones especiales con sus entrenamientos (fue capaz de llenar un hipódromo con sus fieles para un acto benéfico), el no aficionado la admira y los locos del turf la consideran una diosa de la que ya espera sus descendencia.

Dentro de tres años el primer producto de 'Winx' que ya esté listo para debutar a sus dos años de vida puede valer cerca de los 100 millones de euros (NdR: algo exagerado). Espero que el resto de corredoras del Queen Elizbeth Stakes sepan perdonar el momento, pero poco han importado. La carrera era para 'Winx' y no ha defraudado, sacando a relucir ese demoledor remate en los últimos 200 metros. Si el japonés 'KLuger' viajó con la idea de derrotar a la campeona, regresa a su país con el honor de haber sido el último en ponerla en aprietos, pero nada más.

Su entrenador Chris Waller logró, además, su victoria número 100 en Grupo 1, mientras que su jockey, Hugh Browman, no podía evitar el llanto en la que había sido la última carrera de 'Winx', con un abarrotado hipódromo de Randwick atestado con 30.000 aficionados y toda Australia pendiente de su reina.

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