LA JUSTICIA DICTAMINÓ QUE UN CUIDADOR REALICE TRABAJOS COMUNITARIOS POR HABER LLEVADO A CORRER A SU CABALLO CON UN TRATAMIENTO NO AUTORIZADO / Don Guima

Un entrenador, Marcelo Degregorio para ser claro, que en 2016 fue suspendido durante seis meses por el hipódromo de La Plata como derivación de haber presentado a correr a un caballo con un tratamiento no autorizado, deberá cumplir una probation luego de pasar por un juicio abreviado. Un fiscal tomó el caso y lo impulsó en la justicia ordinaria, donde se arregló que Degregorio cumpla tareas comunitarias en el Barrio 5 de Mayo, de Ensenada.

Que se recuerde, no se registran antecedentes de algo similar en el turf argentino, con la justicia ordinaria actuando sobre un tema ligado al dopaje y fallando de una manera que podría marcar jurisprudencia.

Los hipódromos suelen hacer la denuncia criminal cuando detectan sustancias prohibidas en las carreras, pero es usual que luego no se avance.

El tema es que ahora un fiscal impulsó un caso de una infracción ocurrida en 2016 y se llegó a una sanción.

La noticia tiene importancia porque hay cientos de casos de dopings que estarían disponibles para ser investigados por la justicia y eventualmente dictar a una condena de sus responsables.

El asunto también obligará a poner las barbas en remojo entre quienes son afectos a infringir el reglamento hípico, pues ya no sólo el laboratorio podrá descubrirlos, sino que ley perseguirlos.

A partir de ahora, quizá se abran nuevas instancias para penalizar a quienes buscan sacar ventajas antideportivas en las carreras.