TODA CARRERA NECESITA TENER UN DRAMA PARA CONTAR / Don Guima

Le faltó el alma guerrera que distingue a los boxeadores mejicanos a Kukulkán. El caballo azteca no tuvo ni para el primer round. Se acomodó en los puestos intermedios de la Pegasus World Cup y desde allí comenzó a deslizarse hasta el findo.

Lo mejor que pudo pasadarle al ex invicto en 14 carreras fue que lloviera. Por lo menos el agua le aseguró tener la excusa por la pista pesada.
Pero por otro lado fue una pena lo del aguacero. Porque quitó público en las tribunas y porque hubiese gustado ver la comparación entre un Triplecoronado mejicano contra los mejores caballos del Norte en cancha seca.


Kukulkán llegó ganandole a uno, lo que podría verse como que no fue el peor de todos. O el menos bueno. Pero el que termino atrás finalizo sentido. Entre primero y Kakulkán hubo poco más de cien metros.


En la Pegasus World Cup se apostaron 8,5 millones de dólares, lo que está muy bien para un día en el que faltó publico en Gulftream Park por la tormenta. El campeón mejicano fue apostado en séptimo término entre doce. Confiar en sus patas terminó siendo un pésimo negocio.


Pero la organización celebró tener un caballo visitante de los EE.UU. como el mejicano invicto o los que llegaron desde Canadá, Japón o Europa para participar de una serie que en el futuro puede expandirse.
Toda carrera necesita de un drama para ser atrapante. Algún caballo que desafíe los límites. En la Pegasus Kakulkán fue el concentró las miradas porque encerraba una história para contar.
Ahora volverá a su país natural. En en el futuro lo espera un rancho. Perdió en Miami, pero en Méxiico sigue siendo héroe nacional.