SAMUEL Y GUILLERMO LIBERMAN RECIBIERON EL LONGINES FAMILY AWARD POR SU SOSTENIDO APORTE A LA INDUSTRIA HÍPICA / Don Guima

Samuel y Guillermo Liberman recibieron el Longines Family Award por su contribución a la industria hípica. La premiación tuvo lugar en Santiago de Chile, durante una gala realizada la noche previa al Gran Premio Latinoamericano.

Samuel es un empresario enamorado del turf desde su juventud y Guillermo heredero de la pasión por los caballos que desarrolló su padre desde mucho antes de comprar el haras De La Pomme.

Los caballos significaron un poderoso puente entre padre e hijo; la admiración es recíproca y la manifiestan permanentemente.

Samuel dice que Guillermo deja huella en todo lo que emprende. "Guillermo es una marca registrada", cuenta el empresario que se colaba en Palermo aún siendo menor de edad. Hace tiempo que el hombre superó los 80 años y no decae su fuego sagrado por las carreras.

"El turf sirvió como un medio de comunicación y con los caballos teníamos eso", contará Guillermo, quien recuerda cuando ganaron el Carlos Pellegrini con Asidero."Si ves el video, Samuel se emociona más cuando le dicen que el caballo ganó en tiempo récord", apunta en un video donde cuentan sus historias. Samuel es la mezcla perfecta de turfman y burrero.

Liberman es sinónimo del haras De La Pome, donde más que campeones se producen obras de arte. Liberman es el apellido de los empresarios que participan de un hipódromo en el Norte y posicionaron a Maroñas el Sur; también quienes generan una empresa como Larc que lleva las carreas sudamericanas al mundo.
El Longines Family Award lleva tres versiones; antes lo recibieron los Ceriani y los Heller Solari.