LA MANSA NISTEL, EL CABALLERO DEL TURF Y UN TRIUNFO PARA RECORDAR / Don Guima

La Mansa Nistel le dio a Alberto Volente Berro y a su hijo Romeo, copropietarios con amigos de la hija de Van Nistelrooy, esa clase de alegrias comparables solo con las grandes cosas de la vida. El ex embajador uruguayo en la Argentina es político de carrera y ama las carreras. Lleva la chaquetilla del partido Nacional quien fue candidato a presidente, alla por el 94. Es turfam y burrero y si lo apuran se sentirá mas cómodo con esta última definición memos académica.

Los largos brazos de Volonté buscaban cuerpos que abrazar tras la victoria y ofrecía las copas ganadas por su yegua en el Gran Premio Montevideo para que todos las pudieran palpar.
Alberto es de los que gusta compartir sus alegrías; las convida.

La Mansa Nistel tiene la genética de Firmamento, donde Volonté es amigo de la casa. Llegó a Uruguay en el vientre materno, tras ser exportada su madre desde la Argentina. De potranca peleó en las carreras bravas, de yegua adulta es dueña de la categoría.

Volonté Berro pronto cumplirá 80. Habrá que preguntarle cuántos Ramírez se perdió en su vida y dirá que son muy pocos.
Hombre de prismáticos llevar, aldueño de La Mansa Nistel también le gusta el tango y la poesía. Es un caballero del turf, nomá.