Foto Gza. Hipódromo de Maroñas

CON UNA ATROPELLADA SALIDA DE UNA PELÍCULA DE ALFRED HITCHCOCK, EL BRASILEÑO FIRST THING GANÓ EL GRAN PREMIO JOSÉ PEDRO RAMÍREZ / Don Guima

Hay atropelladas y atropelladas. Están las que llevan a un caballo a la victoria y las que los conducen a la historia. La desatada por First Thing en la recta del Gran Premio Ramírez (Gr 1) fue de antología. De colección, podría decirse. Sí fuera cine sería una película dirigida por Alfred Hitchcock.

 Quienes miraban correr al caballo brasileño a 20 cuerpos de la punta y habían apostado por su victoria podían romper los boletos. La ortodoxia dice qué ningún gran premio se gana viniendo desde tan lejos. Acaso ni Legui se hubiera atrevido a dar tantas ventajas con un ganador de Nacional, de los que siempre se esperan protagonismo.

Ir a tan de atrás asusta. Mete miedo. Obliga a ir más rápido que ninguno en la zona donde a todos les duele las patas. Una milla y media se hacen mil atropellando más lejos que desde el fondo.

First Thing ganó su Nacional usando la misma estrategia de ahora,  que no es otra que la de amenazar con infartos sus seguidores. El brasileño comenzó este Ramírez sin tomarse las cosas en serio, relajado, cómo sí estuviera en otra cosa y no en la competencia que clasifica para el Latino.

Debió, pues, pasar por todos los puestos hasta llegar al primero antes de cantar victoria.  De la zaga a la vanguardia en una abrir y cerrar de ojos.

A 200 metros del final First Thing aún venía lejos y con muchos caballos por delante. A 100 m del disco muchos pretendían la victoria y pocos parecían poder obtenerla. A esa altura del partido, cuando la fatiga ascendía desde el suelo, la victoria estaba para cualquiera.Pero ninguno contaba con la astucia del que corrió en silencio para hacer ruido en el final.

 

El Abanderado también ganó un Nacional, el del año pasado. Y ahora estuvo a medio pescuezo de copiar su mejor marca, con Olympic Harvard tercero, haciendo fuerza medio pescuezo más atrás.

Los ojos de Pablo Rodríguez fueron mar de lágrimas tras el disco. Se quería abrazar al cielo el jinete que hace poco perdió a un hermano.

 

First Thing ganó el Ramírez y una gatera para correr en el Gran Premio Longines Latinoamericano, el 10 de marzo en Chile. Habrá que ver si la usa, pues sus dueños no se mostraron demasiado partidarios de hacer el viaje. La decisión la tomarán más adelante.

Fue en la tarde en que La Mansa Nistel, con su victoria en el GP Montevideo, impidió que todos los triunfos en los grandes clásicos del día fueran para caballos brasileños. La yegua de Alberto y Romeo Volonté le puso límite a Fustic.

Fue la noche en que Falero se desmayó mientras se entonaba el himno nacional durante la previa al Ramírez y no pudo despedirse del fan uruguayo como hubiera querido. Falero se fue al piso tras sufrir una descompensación de la que se recuperó rápido. No hay mal que por bien no venga. De haber ocurrido sobre la montura de Monge Negro pudo haber terminado en disgusto.

 

Llovía a la hora de que Maroñas comenzó a vaciarse de público; habían pasado 21 carreras; habían ido los de siempre, los burreros, los que acompañan al Ramírez por moda y una infinidad de purretes, guríses o botijas. Regalo para el turf sus presencias. Fue una de las mejores postales del día de Reyes.    

 

Un saludo,

Julio Guimaraes